Tras 10 años de gradualismo, Batlle cambió ayer sin anestesia las reglas
del juego y consensuó el golpe de estado cambiario del FMIEl peso no flotó y se hundió ayer en la ciénaga de un gobierno embustero e incurable: el dólar pasó de $ 17 a $ 27, cerrando a $ 21
El 16 de mayo Bensión dijo en el Senado que no se aumentaría el ritmo devaluatorio: ayer a las 9.30 reconoció ante el país entero que nos había engañado a todos.
El EP-FA reclamó la renuncia de Bensión por "absoluta falta de credibilidad" y anunció que activará el mecanismo de censura parlamentaria para habilitarla.
Los senadores nacionalistas Larrañaga y Gallinal también reclamaron el alejamiento del ministro y el Herrerismo deslindó responsabilidad en las medidas: "Es una decisión exclusiva del equipo económico".
El PIT-CNT condenó las medidas a las que calificó como "un mazazo para los trabajadores y los sectores productivos" y convocó a un caceroleo que ayer a las 20.30 horas se hizo sentir en todo el país.
Ayer la deuda externa creció un 15%, se desató una remarcación en prácticamente todo el comercio, se dispararon los intereses de los créditos del consumo, se anunció que se reducirían un 20% las inversiones en construcción y las cuotas de las mutualistas se incrementarían un 20%.
Bensión cumplió ayer con un fatídico ciclo histórico de los gobiernos uruguayos con el dólar. Cada diez años se devalúa: en los 70 fue devaluación directa, en los 80 la tablita, en los 90 la banda de flotación y en los 2000 la flotación libre. Siempre se toman las medidas por "recomendación" del FMI.
Bensión: "Esto no es una devaluación, es una flotación"