Aló, Montevideo, aquí Bonn, vayan a buscar el cadáver, está en un baúlAl terminar la Segunda Guerra Mundial y luego de la hecatombe del poder de Hitler,
muchos de sus lugartenientes, criminales de guerra, se diseminaron por el mundo validos de
las prebendas de las fortunas robadas y principalmente en América encontraron muchos
gobiernos dispuestos a ofrecerles refugio y todas las garantías a cambio de
"generosos aranceles".