Un grupo de uruguayos secuestrados en Buenos Aires, en junio y julio de ese año, fueron traídos a Montevideo en un primer vuelo realizado en julio y luego de tres meses de secuestrados en una casona de Punta Gorda y en los sótanos del SID (donde estaba María Claudia), fueron "blanqueados" en un falso operativo antisubversivo realizado en un chalet del balneario Shangrilá.
A otros uruguayos exiliados en Argentina, quienes durante setiembre de aquel 1976 fueron secuestrados y torturados en Automotores Orletti pero nunca volvieron a aparecer, también se los trasladó a Uruguay en un "segundo vuelo" ilegal, concretado a principios de octubre de ese año, y tras ser recluidos en "algún lugar" se los habría ejecutado y enterrado clandestinamente.
El ex represor argentino que en 2001 aportó la información que permitió al senador Rafael Michelini encontrar el paradero de Simón Riquelo, el hijo que le fue arrebatado a Sara Méndez en junio de 1976, confió que todos los uruguayos secuestrados y recluidos en Orletti fueron devueltos a Uruguay en octubre de 1976, y entre ellos, precisamente, algunos argentinos.
"De Uruguay a los argentinos nos han cobrado todo y mucho ha salido a la luz. Pero que no nos adjudiquen esas desapariciones. A los que no murieron en Orletti nosotros los devolvimos. No sabíamos que los del primer viaje estaban vivos, así que cuando cerraba Orletti se planificó otro viaje grande en el que se incluyó a todos los que quedaban", dijo.
El testimonio fue corroborado luego por una fuente militar uruguaya, que recordó haber visto en esa fecha llegar a Montevideo un avión procedente de Buenos Aires, del que bajó un grupo de 14 a 16 civiles encapuchados. El avión era piloteado por el mayor aviador Walter Pintos y el ex comandante en jefe de la Fuerza Aérea, José Pedro Malaquín.
En el Batallón 14, junto a María Claudia, estarían los desaparecidos del "2º vuelo"
Preocupación mundial ante el retorno del Discovery: inició su viaje de
regreso e ingresa a la atmósfera mañana a las 5.46La tripulación del Discovery, que inició ayer su regreso a la Tierra; se espera que las reparaciones de emergencia en su cubierta aislante, protejan a la nave al ingreso en la atmósfera donde sufrirá temperaturas que superarán los 1.200 grados.
La entrada a la atmósfera del Discovery: una operación riesgosa
DGI aumentó recaudación enero-julio 2005 en 5,8%, es decir U$S 88:
Senadores de la izquierda, proclives a modificar proyecto de fuero sindical