Uruguay y Argentina mantuvieron sus diferencias en el conflicto por las plantas de celulosa, tras la publicación de un salomónico estudio del Banco Mundial que descarta un daño ecológico generalizado, pero pide a las empresas brindar más informaciones.
Mientras prosiguen cortados dos de los tres puentes que unen a Uruguay con Argentina, las empresas de transporte internacional que tienen al vecino país como destino, le anunciarán formalmente el próximo martes al ministro de Transporte, Víctor Rossi, la suspensión de los servicios a raíz de los bloqueos.
Mientras tanto, Uruguay busca llevar los bloqueos a la mesa del Mercosur, alegando la violación de la libre circulación entre sus miembros garantizada por el Tratado de Asunción, fundacional del bloque, y ante la Organización Internacional de Comercio.
Por su parte el banco ING de Holanda decidió no financiar la construcción de la planta de la empresa Botnia.
El transporte carretero, a punto de colapsar por efecto de los piquetes