ISIDORO GILBERT
Se trata de un convenio de complementación económica que supone un vuelco en la historia de las relaciones entre la isla y Sudamérica, un instrumento que favorecerá el comercio entre Cuba y el Mercosur con la eliminación de aranceles. Los analistas entienden que era impensable hasta hace unos años debido a las frecuentes fricciones del gobierno socialista de la isla con algunos gobiernos neoliberales sudamericanos.
De hecho el acuerdo supone un golpe a la política norteamericana de bloqueo contra Cuna hace más de 40 años. La mayor de las Antillas contrarresta también la agresiva posición de EEUU con otros pactos suscritos con Bolivia y Venezuela. Va de suyo que facilita el acuerdo tanto el cambio en la correlación de fuerzas en Sudamérica como la persistente política cubana de romper el aislamiento. El subsecretario de Integración Económica, Eduardo Sigal, dijo que con el acuerdo el Mercosur, que representa el 78% del producto interno bruto de América Latina, tendrá una relación preferencial con Cuba. El acuerdo de complementación prevé la eliminación de cerca de 3.000 líneas arancelarias en entre Cuba y el Mercosur, que tiene como socios plenos a Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela. "La Nación" comentó que el convenio con Cuba supone una señal de Sudamérica al gobierno del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, a favor del fin del bloqueo de Washington contra la Isla. Además, mientras el Mercosur se abre a Cuba mantiene su negativa a la puesta en marcha de zona continental de libre comercio propugnada por Washington, en otro giro de la historia de las relaciones del hemisferio. En definitiva, exhibe otro rasgo de lograr, la región, mayor autonomía respecto de los EEUU. El acuerdo no supone la incorporación de Cuba como miembro pleno ni como Estado asociado al bloque sudamericano. El texto consolida las distintas preferencias arancelarias previstas en los cuatro acuerdos de complementación económica que Cuba ya había firmado por separado con cada uno de los miembros plenos del Mercosur. Además de los temas arancelarios, el acuerdo incluye normas relativas al régimen de origen, de salvaguardas comerciales, normas y reglamentos técnicos, régimen de solución de controversias y medidas sanitarias y fitosanitarias. Alfredo Chiaradia, secretario argentino de Relaciones Económicas Internacionales, señaló que para el caso de Argentina el acuerdo supondrá un aumento de 1.300 a 2.700 en el número de las posiciones arancelarias que cubren el comercio de bienes con preferencias mutuas. A la vez, Carlos "Chacho" Alvarez presidente de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur, coincidió en destacar que el acuerdo "amplía la cantidad de productos a comerciar". Cuba había solicitado la negociación de este acuerdo hace tres años, pero el inicio de las tratativas se demoró por resistencias de parte de la administración de Jorge Batlle. El año pasado el comercio global del Mercosur alcanzó a 227.205 millones de dólares, con exportaciones por 141.737 millones e importaciones por 85.468 millones. Del total ahora solo un 0,17 por ciento, es decir unos 400 millones de dólares, correspondió al intercambio comercial con Cuba. El 90% de este volumen son ventas del Mercosur a la Isla. Con todo, para el especialista en Política Económica Internacional Pablo Tigani el acuerdo puede "abrir algunas oportunidades interesantes para Pymes (Pequeñas y Medianas Empresas) que quieren exportar a Cuba y que sin este convenio no podrían llegar a un mercado precario que necesita todo tipo de productos". *
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