ROGER RODRIGUEZ - rogerrodriguez@adinet.com.uy
El juez penal de 19º Turno, Luis Charles, y la fiscal de 2º Turno, Mirtha Guianze, esperan que entre hoy y mañana los defensores del grupo de militares y policías procesados por la desaparición de uruguayo Adalberto Soba en 1976 presenten su apelación y el caso derive a un tribunal de alzada.
El estudio del expediente por parte del Tribunal de Apelaciones permitirá al magistrado y al ministerio público profundizar su estudio sobre el tema de fondo: la represión en Argentina durante 1976 contra uruguayos que fueron secuestrados y torturados en la cárcel clandestina Automotores Orletti.
El centro de represión, que ha sido intensamente indagado por la Justicia federal argentina, será motivo de indagación, por primera vez, en la Justicia penal uruguaya, ante la cual se abre una verdadera "caja de Pandora" en la que están escondidos los más horribles secretos de la dictadura uruguaya.
La participación de militares y policías uruguayos en esa sede de operaciones del plan represivo regional llamado "Plan Cóndor", incluye desde el asesinato de Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, hasta secuestros extorsivos, robos, violaciones, homicidios, apropiación de menores y desapariciones.
La historia de Orletti evidencia los peores crímenes de la "patota" del Organo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA) junto a miembros del Servicio de Información y Defensa (SID) y a mandos militares del régimen dictatorial que llegaron a participar directamente de las operaciones.
Los procesados José Nino Gavazzo, Jorge "Pajarito" Silveira, José "Turco" Arab, Gilberto "Pilín" Vázquez, Ernesto "Tordillo" Ramas, Luis Maurente, José Sande Lima y Ricardo "Conejo" Medina, no son los únicos partícipes de los delitos cometidos por la dictadura en Automotores Orletti.
Otras responsabilidades promete surgir en un proceso judicial que incluye los traslados ilegales de detenidos a Uruguay (en particular el "segundo vuelo" de Orletti, cuyos pasajeros fueron masivamente asesinados) y alcanza a la propia desaparición de María Claudia, la nuera del poeta argentino Juan Gelman.
Entre los militares que aún no han sido denunciados en Uruguay se incluye el coronel (av) José Uruguay Araújo Umpiérrez, requerido por Argentina y coordinador de los vuelos de Orletti, como los oficiales Eduardo Ferro, Gustavo Taramasco y Antranig Ohannessian, partícipes de los operativos.
También serían citados por la Justicia los tripulantes de los dos vuelos de Orletti: el actual comandante en jefe de la Fuerza Aérea, Enrique Bonelli, y su antecesor José Pedro Malaquín, quien junto a sus camaradas aviadores Walter Pintos y Daniel Muñoz, trajo al grupo que continúa desaparecido.
En las páginas que siguen, LA REPUBLICA presenta un cronograma de lo ocurrido en Orletti y un detalle de aquel centro del horror, extraído de la inspección realizada por la Justicia argentina, en presencia de varios de los sobrevivientes uruguayos; 30 años después el lugar se mantiene casi intacto *.
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