ROGER RODRIGUEZ - ROGERRODRIGUEZ@ADINET.COM.UY
Organizaciones de derechos humanos y el Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) analizan la presentación de una denuncia penal sobre el caso de secuestro en Paraguay de los desaparecidos uruguayos Gustavo Inzaurralde y Nelson Santana, quienes pudieron ser trasladados a Uruguay en 1977.
La detención de Inzaurralde y Santana, ambos militantes del PVP, está ampliamente documentada en el llamado "Archivo del Terror", encontrado en Paraguay, donde se registra que los dos uruguayos fueron entregados al coronel Carlos Calcagno Gorlero para su inicial traslado a Argentina.
La participación del hoy retirado coronel Calcagno en la desaparición de los dos uruguayos ha motivado que en Asunción de Paraguay se iniciara una causa penal sobre la coordinación represiva regional conocida como Plan Cóndor, en el marco de la cual se solicitó la extradición del militar uruguayo.
El caso Inzaurralde-Santana nunca fue presentado ante la Justicia uruguaya ante las evidencias de que habían sido detenidos en Paraguay y llevados a la Argentina, pero la confirmación de que otros uruguayos capturados en países vecinos fueron traídos a Uruguay alienta la hipótesis de su traslado.
Medio centenar de militantes del PVP fueron secuestrados en Buenos Aires y recluidos en el centro de represión "Automotores Orletti" en 1976. Veintitrés de ellos sobrevivieron tras su trasladado a Montevideo en un "primer vuelo", y otros 22, también traídos en un "segundo vuelo", habrían sido ejecutados.
Inzaurralde y Santana se incluyen entre las prioridades definidas por el presidente de la República, Tabaré Vázquez, quien el pasado 31 de octubre, al anunciar el cese de las excavaciones sobre los desaparecidos, señaló que se comenzaba la búsqueda de quienes desaparecieron en el exterior.
Uno de los documentos de los "Archivos del Terror" que demuestra la participación del coronel Calcagno en la desaparición de Gustavo Inzaurralde y Nelson Santana en 1977 señala su directa intervención en una sesión de torturas de los uruguayos, antes de su traslado a Argentina.
Santana e Inzaurralde habían sido detenidos en una pensión de Asunción el 28 de marzo de 1977, se los torturó en el Departamento de Investigaciones de la Policía y el 16 de mayo, según otro documento oficial, fueron trasladados en un avión de la armada argentina a Buenos Aires, donde desaparecieron.
El documento, un parte del comisario paraguayo Alberto B. Cantero al jefe del III Departamento de Investigaciones que dirigía Pastor M. Coronel, explicita las "tareas" desarrolladas por un "equipo de trabajo" que interrogó a Inzaurralde y Santana los días 5, 6 y 7 de abril de 1977.
Según el documento el "equipo" lo integraban el coronel Benito Guanes, el teniente coronel Galo Escobar, el teniente primero Angel Spada, y el sargento Juan Carlos Camicha de Paraguay, los agentes José Montenegro y Alejandro Strada del SIDE argentino, y el mayor Carlos Calcagno de Uruguay.
"Interrogados minuciosamente cada uno de los detenidos, no aportaron mayormente datos nuevos a los ya conocidos y que en su oportunidad esa jefatura ya elevara a la superioridad", dice textualmente el parte al explicar los resultados de la tortura aplicada.
El documento adjuntaba "Antecedentes Históricos de FAU, ROE y OPR 33", "Antecedentes de Inzaurralde y Santana Scotto", "Organización del PVP antes de mayo de 1976", y "Organización del PVP después de mayo de 1976", que presumiblemente habría aportado el entonces mayor Calcagno.
Carlos Calcagno Gorlero, alias "El Gordo" o "Martín", nació el 2 de mayo de 1941 e ingresó al Ejército el 20 de enero de 1955, en el arma de Infantería.
En 1969 tenía el grado de capitán en el Batallón de Infantería N" 1, donde, a partir de 1972, pasó a integrar el servicio de Inteligencia del "S 2".
Entre los casos en los que Calcagno estaría implicado figuran el homicidio de los esposos Martirena en abril de 1972, la muerte de Juan Rosendo Fachinelli en el Batallón Florida en junio de 1972, y la tortura del uruguayo Antonio Viana Acosta, trasladado desde Argentina en febrero de 1974.
En enero de 1975, el capitán Carlos Calcagno fue elegido para hacer un curso especial de la "School of Americas" (SOA): el "Military Intelligence Off 0-11", en un "Año de la Orientalidad" en el que la generación de cadetes del Ejército cursó el "Basic Combat and Counterinsurgency Course C-6".
Para 1976, Calcagno se transformaba en mayor comandante de la Compañía de Contrainformación (C-CIE), y junto al capitán Armando Méndez aparece implicado en la muerte del obrero de la fábrica de papel Cicsa Humberto Pascoretta, según denunció el desertor Hugo García Rivas.
Como jefe de Contrainformación, García Rivas también le denuncia por el traslado clandestino, junto al mayor Alfredo Lamy, de dos niños desde Argentina a Uruguay a través de la cuenca de El Tigre, y de un viaje a Chile que coincide con el traslado de los niños Anatole y Victoria Julién.
Es en 1977 que su historia de represor queda comprometida, por su presencia en Asunción, donde asistió a los interrogatorios de los militantes del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP), Nelson Inzaurralde y Carlos Santana, según documentos registrados en la burocracia de los "Archivos del Terror".
El 20 de marzo de 1980, asume como segundo jefe del Batallón de Infantería Nº 1, donde permanece hasta el 5 de febrero de 1982. Asciende al grado de teniente coronel y pasa a cumplir funciones en la Escuela de Inteligencia del Ejército. Llegó a coronel en 1990 y pasó a retiro el 2 de mayo de 1996. *
Comentarios (beta!)