ANA MENDOZA
Generis es un centro de asistencia, formación e investigación, basado en métodos terapéuticos no convencionales, llamados medicina tradicional, alternativa o complementaria, no contemplados en la medicina convencional. El mismo brinda a sus pacientes asistencia personalizada mediante homeopatía, acupuntura, psicoterapia transpersonal, digitopuntura, reflexología, y otros métodos afines, impartidos por profesionales médicos egresados de la Universidad de la República, licenciados, psicólogos y técnicos debidamente calificados.
El equipo de trabajo está constituido por las doctoras Inés Benzo, María Eugenia Bega, los doctores Mario Maresca, Rafael Rivero, las doctoras Ana Arenas, Liliana Coito, las sicólogas Lilia Marmo, Zelmira Couto, la doctora Elena Iriarte, y las profesoras Yanet González, Beatriz Leicht y Loreley González.
La medicina es un árbol, y tiene raíces, las cuales representan que siempre existió esta ciencia. En todos los tiempos los grupos sociales necesitaban respuestas y recurrir a alguien que les diera la solución. En el tronco está la savia, ahí es donde está la persona que te da la solución. En las ramas está la historia de la medicina y los modelos o paradigmas de cómo se ha tratado a lo largo de la historia a la humanidad. La medicina china tiene cinco mil años, su modelo de salud-enfermedad considera que hay dos fuerzas, iguales y opuestas que tratan de armonizarse. Las mismas generan la vida, y un equilibrio, que en ese juego de opuestos, en esa búsqueda de equilibrios, se produce la vida y para curar se necesita equilibrar esas energías. Por otra parte tenemos a la medicina de la fe, que siempre existió. Toda la vida el hombre ha creído que si tiene una determinada actitud puede alcanzar una meta, como el sanarse, y si carece de la misma se puede enfermar, llámese creer en Dios, tener fe, o religar con algo, no importa. Esta opción está bien aislada, no es muy frecuente que se recurra a la medicina de la fe, según Perla. Otra rama es la medicina popular, las plantas medicinales, la medicina de la abuela, la cual continenta muchísimo y siempre está.
Hija de Hipócrates, la medicina convencional data de cuatro siglos antes de Cristo, contando con el paradigma de que el hombre estaba constituido por humores. El desequilibrio de los mismos daba la enfermedad, por lo tanto se curaba equilibrando los humores. "La idea que te quieren transmitir es que si vos tenés un modelo, tenés un método terapéutico que lo acompaña. Esta medicina hipocrática te divide en dos, una es la actualmente medicina alopática que es la medicina convencional, la cual considera que el hombre funciona como un gran reloj, como un gran mecanismo con engranajes, siendo exacto, perfecto y real. Si el modelo es que la enfermedad se produce porque se desarregla algo de ese sistema, el modelo terapéutico va a tratar de resolverlo, y aparece la medicina que te resuelve por el contrario, llamada alopática", explicó la doctora Perla. La medicina alopática ocupa casi toda la fronda del árbol, porque ha recibido el auge de la investigación, el auge científico tecnológico, y todo lo abocado al estudio para resolver todo con un paradigma mecanicista. La homeopatía es otra rama hipocrática, en donde se cura por el semejante. La idea de sanar por la similitud es muy antigua, pero el método ideado por el vitalista alemán Samuel Hahnemann (1755-1830) es reciente, ya que la homeopatía tiene 200 años. El homeópata cree que el desequilibrio de un organismo produce la enfermedad, dada por el desajuste de la fuerza vital. Cada persona se considera un ser humano único, indivisible e irrepetible. Estos métodos apuntan a la totalidad de esa unidad orgánica, mental, espiritual y social y utiliza una terapia que se adapte a ese individuo.
Hay investigaciones que muestran el auge de estos métodos de tratamiento en otros países, su difusión y enseñanza en universidades, así como la aceptación que tienen de ellos los seguros públicos y privados. En las páginas web www.lmhi.org y www.oms.org se pueden leer algunos informes.
Debido a convenios existentes con empresas cuyo personal está sometido a estrés "se ha comprobado la disminución de afecciones de columna, hipertensión arterial, ansiedad, patología respiratoria, y otras, debido a la prevención posible que puede realizarse con el consiguiente beneficio de la salud de los empleados y menor costo por seguros de enfermedad", afirmó Perla.
Hay evidencias de la existencia de 51 farmacias para la venta de remedios homeopáticos y productos naturales, de las cuales más de la mitad abrió sus puertas al público en los últimos dos años.
Las recomendaciones que realiza la Organización Mundial de la Salud (OMS) en sus estrategias para el período 2003-2005 es de incluir las Terapias de Alternativa y Complementarias en sus 191 países miembro en los que se encuentra Uruguay.
El 3 de febrero de 1881 se crea la cátedra de Homeopatía, figurando en los registros del Consejo de Facultad y Actas del Parlamento Nacional, encontrados y documentados por el doctor Augusto Turenne en el año 1946.
En el año 1882 se funda la Asociación Popular Homeopática presidida por el doctor Hipólito Gallinal contando con 6.900 socios.
A pesar de gozar de una enorme popularidad, es considerada como peligrosa competidora siendo prontamente marginada de la esfera oficial. Es a partir de 1980 a instancias de la necesidad de medicinas más naturales y efectivas se nota un resurgimiento de esta terapéutica. Y a partir de 1990 es cuando comienzan a gestarse las dos escuelas reconocidas existentes en nuestro país. Para trabajar con ésta ciencia no convencional, se necesita además del posgrado en Homeopatía, poseer título de médico, odontólogo o veterinario.
En una encuesta Nacional de Médicos realizada por el Sindicato Médico del Uruguay(SMU) de abril a setiembre del año 2001 sobre las "Medicinas de Alternativa" se destacan que de la población médica total del país (aproximadamente 12 mil médicos en todo el país), un 21 por ciento las acepta, un 79 por ciento no las considera.
Del 21 por ciento mencionado, un 15 por ciento las toma en cuenta para indicárselas a sus pacientes. Un 17 por ciento las utiliza para sí mismo. Las utiliza en 8 por ciento Homeopatía, 6 por ciento Acupuntura, 2 por ciento Quiropraxia, 2 por ciento Digitopuntura, 1 por ciento Yoga, 2 por ciento otras.
Sobre las causas por las cuales derivan hacia estos métodos, 11 por ciento cuando la medicina convencional no soluciona los problemas de salud que tiene el paciente, 14 por ciento para mejorar la calidad de vida, 5 por ciento como complementaria.
En nuestro país no existe regulación ni normalización de parte del Ministerio de Salud Pública para las medicinas no convencionales o de alternativa para que la ejerzan profesionales del área, pero no existe prohibición de ejercer las mismas. Se registra un incremento del interés por parte de las autoridades por lograr políticas públicas de apoyo a éstas terapias, como el decreto 32/001 estableciéndose a la Acupuntura como Técnica Médica, ejercida por profesionales médicos, registrados ante el MSP. *
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