l escritor mexicano de origen español Tomás Segovia fue galardonado ayer con el XV Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, por su extensa obra poética y ensayística. El autor, de 78 años, recibirá el galardón en la XIX edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), que se celebrará del 26 de noviembre al 4 de diciembre de este año en esa ciudad.
El crítico mexicano Christopher Domínguez anunció, en nombre del jurado, el galardón a Segovia. Definió al escritor como "parte de la diáspora de la República Española que nutrió la cultura mexicana".
Nacido en Valencia en 1927 se exilió junto a su familia desde 1936 y se radicó en México desde 1940.
El jurado, presidido por el académico estadounidense Seymour Menton, calificó a Tomás Segovia como "un poeta indispensable y una voz central del humanismo hispanoamericano". Segovia se mostró conmovido y confiado en que el galardón le consiga "algún lector nuevo".
"Me da un poco de miedo pensar en que ya estoy en la edad en que uno empieza a recibir premios", dijo el autor de "Apariciones" (1957), "Cantata a solas" (1985) y "Lo inmortal y otros poemas" (1998), entre otros poemarios. Explicó que considera que su formación literaria se dio íntegramente en México y que el exilio fue una vivencia que le dejó "todo y a la vez nada" en su obra, porque lo asumió como una experiencia más en su vida. Al jurado le agradeció particularmente que premiara, además de su poesía, sus ensayos, de los que dijo que siempre habían ido "un poco a contracorriente".
Entre sus ensayos destacan "Poética y poema: por ejemplo a Octavio Paz" (1975) y "Poesía y alquimia" (1980). Conocido con el sobrenombre de "el Nómada", Segovia publicó sus primeros poemas entre 1945 y 1947, fue profesor del Colegio de México, amigo del poeta español Emilio Prados, y formó parte junto al mexicano Octavio Paz del núcleo poético de las décadas de 1960 y 1970. También fue profesor universitario en Uruguay, Francia y EEUU, y aparte de varios géneros literarios, también ha escrito guiones para el cine y la televisión. Entre los escritores que han recibido este premio están Nicanor Parra (1991), Juan José Arreola (1992), Eliseo Diego (1993), Julio Ramón Ribeyro (1994) y Nélida Piñón (1995).
También se hicieron acreedores a él Augusto Monterroso (1996), Juan Marsé (1997), Olga Orozco (1998), Sergio Pitol (1999), Juan Gelman (2000), Juan García Ponce (2001), Cintio Vitier (2002), Rubem Fonseca (2003) y Juan Goytisolo, en la edición del pasado año. *
19... Nace el Dr. Jorge Marabotto. Abogado, con larga carrera en el Poder Judicial culminando como ministro de la Suprema Corte de Justicia y siendo su Presidente en dos períodos.
1943.- Comienza a vivir Aurelio Pastori. Hombre dedicado al campo pero también al periodismo y fundamentalmente a la poesía. Entre sus obras: "Los inesperados" y "Pasa sobre nosotros". Con ésta, en el 2002, obtuvo una mención en el concurso del Ministerio de Educación y Cultura (Ref. Diccionario de la Cultura Uruguaya, Miguel Angel Campodónico)
1946.- Alumbra Alfredo Fressia. poeta nuestro pero con mucha vida en Brasil, Entre sus obras: "Un esqueleto azul y otra agonía", "Frontera móvil", "Veloz eternidad". También dedica su tiempo a la crítica siendo colaborador de "El País Cultural" (Ref. Diccionario de la Cultura Uruguaya).
1947.- A los 71 años, muere Tomás Berreta, presidente de la República. Había asumido el primero de marzo de ese mismo año. Ya estaba enfermo de cáncer de estómago, extendido, y luego de ser intervenido quirúrgicamente fallece sin recuperar el conocimiento. Le sucederá el vice, Luis Batlle Berres, reiniciando el dominio de los Batlle.
1996.- Muere Obdulio Varela. El "negro jefe" de la última alegría del fútbol uruguayo en Maracaná, allá en 1950. Cuentan que cuando los celestes perdían 1 a 0, tomó la pelota, la puso bajo el brazo, miró feo a todos, la colocó en el piso y siguió. Eduardo Galeano, en "El fútbol a sol y sombra" dice: "El milagro había sido más bien obra de un mortal de carne y hueso llamado Obdulio Varela. Obdulio había enfriado el partido, cuando se nos venía encima la avalancha, y después se había echado el cuadro entero al hombro y a puro coraje había empujado contra viento y marea. Al final de aquella jornada, los periodistas acosaron al héroe. Y él no se golpeó el pecho proclamando que somos los mejores y no hay quien pueda con la garra charrúa:- Fue casualidad- murmuró Obdulio, meneando la cabeza. Y cuando quisieron fotografiarlo, se puso de espaldas".
"Quisiera irme"- Vincent Van Gogh.
Toda una vida llena de perturbaciones, desencuentros, desconciertos, peleas, soledades y la locura rondando. En su último día de vida, a la que considera inútil, pasea por el campo. En un momento saca un revólver y se pega un balazo en el corazón. La bala queda muy cerca de su destino y no pueden extraérsela. Llaman a su hermano Theo. Este lo encuentra tranquilo fumando en la cama. Charlan, se dice, durante muchas horas. En la noche Theo se acerca a Vincent y éste dice: "Quisiera irme". Ya nada más. (Ref: Los Impresionistas. Vincent Van Gogh. Jacques Lassaigne, edit. Viscontea)
William Shakespeare temía los malos hábitos de su tiempo. Escribió su propio epitafio: "Buen amigo, por Jesús, abstente de cavar el polvo aquí encerrado. Bendito el hombre que respete estas piedras y maldito el que remueva mis huesos".
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