CARLA RIZZOTTO
El director de Espacios Públicos y Edificaciones de la Intendencia, Daniel Espósito, fue claro: "Montevideo no puede extenderse ni un metro más". Para argumentar su afirmación precisó que la ciudad tiene una superficie de 20 mil hectáreas y registra 1.340.000 habitantes, por lo que concluyó que "el territorio es muy grande en relación con la población".
Para Espósito, "las ciudades con extensiones urbanas muy grandes y poca densidad de población se vuelven caras". Esto, sumado a la emigración de montevideanos hacia localidades vecinas como Ciudad de la Costa y al cambio de los modelos socioeconómicos en el tiempo, provocó que barrios históricos como La Comercial, Goes, Sur, Centro y Ciudad Vieja fueran perdiendo vecinos.
Por eso, para el municipio es "fundamental repoblar estos barrios, que son los que tienen servicios. No vamos a instalar infraestructura nueva (saneamiento, pavimento, agua potable y alumbrado entre otros servicios) en otras zonas de Montevideo sabiendo que urbanizar una manzana cuesta 250 mil dólares".
Justamente por el abandono progresivo de sus habitantes, estos barrios se fueron marginando con el correr del tiempo, sostuvo el funcionario municipal. ¿Cómo se recalifican estas zonas? En este sentido hizo hincapié en la necesidad de generar espacios públicos. "La Comercial en varias cuadras no tiene una sola plaza y en Goes sucede lo mismo. Por eso hay que agarrar manzanas, expropiarlas y parquizarlas para que se vuelvan sectores atractivos".
Según Espósito, se trata de barrios con personas de mucha edad porque "los jóvenes tienen serios problemas para trasladarse ya que el transporte urbano no presta allí un buen servicio. Salvo por Justicia o Colonia, las líneas de ómnibus son pocas". Por eso es necesario reconvertir el sistema de transporte en esas zonas.
Otra de las acciones a encarar con el objetivo de repoblar barrios se centra en modificar el Plan de Ordenamiento Territorial para permitir la construcción de edificaciones en altura. El director planteó la revisación de programas con cooperativas de vivienda (Fecovi, Fucvam), el Ministerio de Vivienda y el Banco Hipotecario".
Luego de asegurar que la "ciudad no puede crecer en forma anárquica sino que hay que dirigirla y orientarla hacia las zonas de recalificación", el funcionario municipal se despachó contra las políticas llevadas adelante por el Banco Hipotecario del Uruguay (BHU). "No podemos permitir que este banco financie a empresas que edifiquen de avenida Italia hacia el Sur para superpoblar barrios como Malvín, Pocitos o Villa Biarritz. La inversión debe focalizarse en las zonas que perdieron habitantes".
El Plan Goes, que persigue el ordenamiento y jerarquización de ese barrio, nació en el 93 y se inscribe en el área comprendida entre las avenidas Garibaldi hasta el Palacio Legislativo y desde Hocquard hasta avenida San Martín. El programa contempla tours turísticos ya que en el barrio hay edificaciones con valor patrimonial como el reciclado edificio Soler, una peatonal, una plaza de comidas y venta de mercadería y artesanías en el Mercado Agrícola.
La crisis de 2002 detuvo este proyecto, pero Espósito confía en que se pueda poner nuevamente en marcha en el curso de su gestión. Además consideró de suma importancia la revitalización del ambicioso Plan Fénix para el barrio la Aguada, que tenía como eje a la vieja estación de AFE.
En ese edificio estaba proyectado levantar un complejo cultural y comercial, mientras que en la playa de maniobra de trenes (frente a la Bahía del Puerto) se planeó la construcción de seis edificios para apartamentos, uno para oficinas y otro para levantar un hotel. Los costos, que ascendían a 40 millones de dólares, fueron determinantes a la hora de abortar el proyecto.
Pero el funcionario municipal es necesario determinar el destino de la estación central del ferrocarril. "Si bien ese proyecto depende del Ministerio de Vivienda, la Intendencia tiene una posición tomada al respecto y es que esa zona tiene que recibir las inversiones y las propuestas pertinentes para rescatarla de las condiciones deplorables en las que se encuentra", dijo.
Para Espósito, la falta de previsión histórica que se tuvo en las décadas del 30 y 40, donde se permitió hacer construcciones y dinamitar casas del siglo XIX y principios del XX, llevó a que la Ciudad Vieja perdiera su característica.
"Hoy hay que tratar de recuperarla al máximo, de reconvertirla en un epicentro cultural, comercial y financiero", sostuvo para luego aclarar que "antes de implementar cualquier política es necesario establecer los lugares donde se van a poder desarrollar los determinados tipos de inversiones".
En este sentido, el funcionario dijo que el decreto para regular estas cuestiones se terminará de redactar esta semana y la entrante se estaría enviando a la Junta Departamental para su tratamiento. "Esta reglamentación es indispensable para garantizar la buena convivencia entre los comercios y los vecinos. Porque a nadie le gusta vivir al lado de un boliche con música hasta las cuatro de la mañana".
El decreto establecerá como única zona para el funcionamiento de locales comerciales con música en vivo (bandas en vivo o música disco) la comprendida entre las calles Florida, la rambla, Ciudadela, 25 de Mayo, Juan Carlos Gómez y Buenos Aires. Espósito advirtió que los instalados actualmente podrán seguir funcionando como hasta el momento. Pero tendrán que adaptarse a las nuevas reglas cuando tengan que renovar su habilitación con la Intendencia, a través del traslado hacia la zona permitida o la reconversión del rubro.
Otro de los proyectos que está en estudio para implementar en la Ciudad Vieja es la semipeatonalización de algunas calles. Si se concreta, la obra se financiará con fondos de la Intendencia y del Instituto Italo-Americano, que definirá en diciembre próximo si costea el proyecto.
La propuesta contiene convertir en semipeatonal a calles como Pérez Castellano, entre Piedras y Cerrito; en Yacaré, de Piedras hasta la rambla y otra alternativa que se maneja es hacerlo en Piedras, desde Colón hasta Maciel. A través de la semipeatonalización de estas calles convivirán los peatones con los vehículos que deberán transitar a una velocidad reducida.
La recuperación de edificios históricos, como la que se ejecutará con fondos del gobierno de Andalucía en el ubicado en Piedras y Pérez Castellano, se extenderá a otros inmuebles que el director de Espacios Públicos prefirió no detallar hasta que haya más precisiones. La idea es, una vez revitalizados, vender los edificios para destinar esos fondos a futuras recuperaciones.
-Espósito, ¿el montevideano acepta que se invierta dinero en edificaciones cuando existen otras carencias que requieren prioridad?
-Son prioridades distintas. La recuperación de las viviendas tiene como objetivo principal mejorar la calidad de vida de los habitantes. Y estamos apuntando a barrios de clase media hacia abajo. Lo que no podemos permitir es que se construyan dos tipos de ciudades. Por un lado la formal, con servicios, seguridad, recreación y cultura. Y por otro lado la ciudad de los excluidos, la fracturada, marginal, de chapa y bloque y calles de tierra. Hay que construir una sola ciudad. Y para eso es necesario desarrollar un plan estratégico de urbanización. *
Comentarios (beta!)