JULIO CESAR MARTINEZ
Sin embargo, en los últimos días, Toledo saltó bruscamente de las páginas policiales a las sesiones políticas de los grandes medios de comunicación, y su nombre, llevado por los corresponsales y las agencias extranjeras, comenzó a ser conocido en todo el mundo. La razón es simplemente el hecho de que en jurisdicción toledana se encuentra el asentamiento del Batallón de Infantería Paracaidista Nº 14, donde según los testimonios confiados por informantes militares al comandante en jefe del Ejército, general Angel Bertolotti, se encontraría la tumba clandestina de María Claudia García Irureta Goyena de Gelman y otros desaparecidos en los años oscuros de la dictadura militar.
En los alrededores de la unidad castrense montan guardia desde hace varios días móviles y periodistas de los distintos medios de comunicación y por supuesto son ya habituales las idas y venidas de los funcionarios actuantes, de los cronistas y también de algunos curiosos que nunca faltan, todo lo cual en cierta forma ha conmocionado a una localidad que, sin embargo, no ha perdido su paisaje pueblerino.
LA REPUBLICA habló con algunos vecinos sobre el tema, y las respuestas fueron dispares. Heber María Barret Covas tiene un pequeño quiosco de quinielas. Cuando le preguntamos sobre el tema nos dijo: "Tengo el quiosco desde al año 83, pero hace 54 años que vivo en Toledo. Ahora anda mucha gente sí, mirando, pero muchos no se pueden acercar. Mucha gente cree que algo tiene que haber ahí, porque en el año 75 fue que vino el 14 acá. Vinieron y en las casas hicieron requisas en el 76, se metían en todas las casas a averiguar; porque hubo requisas de armas, abrieron los cajones, yo tenía una biblioteca, miraban a ver si tenía algo, buscaban libros rusos decían, de la subversión... Yo les dije que no tenía nada, estaba acostado, entraron en casa, pusieron un arma contra mí y me dijeron quédese tranquilo que no pasa nada... mi madre estaba trabajando. Estaban todos pintados, no se les notaba nada la cara y me preguntaron ¿y esta radio? Yo tenía una radio con frecuencia y me decían si no me metería en la frecuencia de otras radios, de la comisaría..."
"Cuando me preguntaron si tenía alguna arma les dije que no, que lo que tenía era un arma de juguete de mi sobrino que estaba arriba de la mesa de luz, y abrieron el ropero, revolvieron todo..."
Ante nuestra pregunta de si creía realmente que en ese lugar pudiera haber restos de desaparecidos enterrados manifestó que "Tiene que haber algo... por algo el hombre dio el detalle ahí, que tiene que ser esa zona... tiene que haber algo, digo yo que no pueden mentir tan descaradamente... ¿no? ¡Tiene que haber algo! ¡Algo tiene que haber! Acá desapareció una persona que después a los años apareció no sé si acá o en la Argentina, Hugo Méndez, que era de acá, de mi barrio, jugaba al fútbol y él estaba creo que en la Funsa, era integrante del gremio..."
"El barrio está ahí, a la expectativa, a ver qué pasa... yo digo que tiene que haber algo..."
Pedro es comerciante, es dueño de un negocio que gira en el ramo de perfumería, artículos de limpieza y otros, de nombre "La Tentación" y hace 66 años que vive en el barrio. "Acá no he visto mucho movimiento -nos dijo-, he pasado por allí donde está toda la prensa, allí a la entrada, he visto una cantidad de colegas de ustedes, pero acá realmente no..."
"Personalmente le digo, en los años que tengo atrás de este mostrador nunca sentí algo que pudiera hacer pensar que había esto... Le digo una cosa, honestamente, honestamente, poco se comenta aquí, muy pero muy poco, no hay un comentario que diga ¡Uy, mirá...! Yo qué sé... No hay, no hay comentarios".
Zulema andaba con su bicicleta, mirando vidrieras cuando nos acercamos a ella. Nos dijo que vive en Toledo desde hace 36 años. Por supuesto, ella y su familia vivieron en la zona durante todo el período del proceso militar. Fueron testigos entonces de la instalación del regimiento y de sus primeros tiempos.
"¡Ah, de veras mismo...!" - nos dijo- cuando le preguntamos si alguna vez se habían imaginado que pudiera suceder esto allí. "¡Nunca nos imaginamos esto! Yo ya vivía acá cuando eso, cuando la dictadura, porque yo vine en el año 70 y veo medio dudosa la cosa de que aparezcan..."
"En el barrio no se comenta mucho -agrega Zulema-. Mire, yo en mi familia no perdí a ninguno, pero es triste que le toquen la familia... ¡no es fácil! ¿no? La gente acá está tranquila, sin problemas... vemos el movimiento de periodistas y eso sí porque es lógico... ¡Ojalá aparezcan! ¿no?... Será bien para todos, hace muchos años, pero igual, cada uno quiere su familia, saber dónde están ¿No es cierto?".
Blanca es nueva en el barrio, hace solamente tres años que vive en Toledo y está al frente de un puesto de frutas y verduras propiedad de un sobrino suyo. LA REPUBLICA le preguntó también a ella sobre el tema y respondió que "la gente comenta sí, pero no mucho... la mayoría pensamos que no puede haber nada, yo de mi parte, no de los demás, pienso que no hay nada allí..."
Arturo caminaba por la ruta cuando nos acercamos a él. Dijo tener 77 años y vivir en la zona desde hace unos siete u ocho años. Cuando le preguntamos si sabía sobre la posibilidad de que en el predio del Batallón de Paracaidistas Nº 14 hubiese cuerpos enterrados de desaparecidos durante la dictadura manifestó no saber nada del tema. "Por que yo no me meto-dijo- no estoy informado de nada... yo soy un tipo jubilado y veo televisión pero no le doy pelota porque es pura mentira..."
"La verdad que no me interesan esos temas" -agregó y cuando le preguntamos si era que realmente no le interesaban o tenía miedo de hablar de ellos dijo: "¿Y por qué voy a tener miedo si yo no tengo delito? ¡Yo no tengo delito! Yo trabajé 42 años en la Ancap y nunca me pasó nada, gracias a Dios... Mire, yo le voy a decir, yo voté a los blancos, tengo 50 años militando en el Herrerismo y en la última no quise votar, le voy a hablar así de hombre a hombre y lo que yo sé es que al final no me gustó el pacto que hizo Lacalle con Jorge Batlle y voté a Astori. Yo soy blanco pero creo que el pueblo necesita un cambio..."
Adrián Miralles es nacido y criado en lares toledanos.
El también habló con LA REPUBLICA y dijo: "En el barrio se habla mucho del asunto, me parece que está bien, que todo esto oculto aparezca de una vez, y que si no hay nada, al menos que se saquen las dudas".
"Si hay o no hay tumbas, en el barrio creo que nunca se imaginó algo así, a no ser ahora que se empezó a mover todo, todo el barrio habla de lo mismo, la gente quiere que se descubra si están o no están las tumbas..." *
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