RICARDO ALMADA, Maldonado
Rossi llegó a media mañana de ayer al balneario de Piriápolis junto al director nacional de Hidrografía. Posteriormente acompañado por el intendente municipal Oscar De los Santos, inició una recorrida por las áreas que fueron devastadas por el viento de la madrugada del miércoles. Tras recorrer la rambla de los Argentinos, el puerto del balneario y visitar el muelle de pescadores Stella Maris, la comitiva se dirigió al puerto de Punta del Este y visitó también algunas zonas de las playas mansa y Brava. Pasado el mediodía, Rossi y De los Santos, compartieron un almuerzo de trabajo con los titulares de los ministerios de Turismo e Interior, Héctor Lescano y José Díaz, respectivamente.
Piriápolis «es uno de los puntos donde es más espectacular el daño, con la hundida de barcos, los daños sobre la rambla, en el propio puerto, es una situación a la que los uruguayos no estamos muy acostumbrados», reconoció Rossi, al tiempo que destacó el trabajo mancomunado de todos quienes están participando en las tareas de recuperación. «Acá no hay nadie que reclame, nadie que proteste, todo el mundo está haciendo lo que puede para ir superando esta situación». Agregó que en este balneario el largo reclamo del grupo de pescadores artesanales asentados en la zona de Punta Fría, que nunca fue atendido, ahora deberá tener una solución de fondo porque en esa zona todo fue destruido y apenas fue salvada una docena de chalanas. «Tenemos que ver como empezamos a resolver el tema de viviendas de esa gente que no puede estar expuesta como está».
En relación a los daños registrados en la terminal portuaria piriapolense, Rossi, afirmó que a pesar de esto, el puerto «no es vulnerable, es seguro y acá estamos justamente para analizar los daños. Lo que deben tener en cuenta es que muchos de los daños fueron consecuencia de una altura de las aguas que no es habitual, es excepcional, y por otro lado una rotación de los vientos que no es normal, no fue una sudestada típica».
El ministro agregó que en distintas partes del país, los daños se originaron en áreas forestales y de producción, en viviendas y en obras. «Vamos a tratar de colaborar para rápidamente reparar lo reparable dado que hay algunas cosas que el tiempo podrá reparar, y en otros casos como es la pérdida de vidas, eso es irreparable».
En el puerto de Piriápolis -que se encuentra parcialmente habilitado-, se sigue trabajando con gran intensidad en procura de restablecer la normalidad luego de los graves daños sufridos por decenas de embarcaciones. Tanto las empresas aseguradoras y de grúas, como propietarios y especialistas además de grupos de buceo, se encuentran en la zona en primera instancia para acomodar todas las unidades afectadas de diversa manera. El subprefecto del puerto del balneario, capitán de fragata Carlos Alonso, indicó a LA REPUBLICA que de las 40 embarcaciones amarradas al momento del temporal, más una veintena que se encontraba en tierra, unas 30 sufrieron daños de distinta magnitud.
El intendente Oscar De los Santos dijo que la dirección de Urbanismo del municipio ya se encuentra evaluando los daños sufridos en la faja costera, para luego discutir con el MTyOP como se pueden compartir las inversiones que hay que realizar, y que también habrá negociaciones con el Mvotma, porque «hoy lo que le está pasando a Maldonado es un problema del Uruguay, y estoy seguro que el gobierno nacional va a responder y va a estar a la altura de las circunstancias».
Agregó que tras la catástrofe que cobró 4 vidas y millonarias pérdidas materiales, hay que acelerar los trabajos porque la temporada veraniega está muy cerca y del producto turístico «dependen miles de personas». Resignado se atrevió a decir que dejar a Maldonado como era antes «nos va a llevar años, porque hemos perdido miles de especies (de árboles), hay cientos de casas afectadas, y lo que tenemos como obligación ahora es recuperar al máximo lo que es la alteración de la franja costera y de las principales vías de acceso, y resolver las condiciones de aquellos ciudadanos que tenían un único ingreso y han perdido hasta el techo».
Adelantó que no descarta la posibilidad de enviar a la Junta Departamental una solicitud para abrir una nueva línea de crédito que permita atender las situaciones de más emergencia. De hecho, el municipio realizó en forma inmediata erogaciones no previstas, como la compra de chapas para reparar techos, bloques y distintos tipos de madera, «y esas son inversiones para las que no había recursos y significan un nuevo endeudamiento». Aclaró además, que en un orden de prioridades, por ejemplo algunos recursos que irían destinados a la policía, serán volcados «para poder censar a la gente anotada en el Plan de Emergencia, porque su situación se agravó. No tienen comida, los gurises están descalzos, no tienen techo y las condiciones en las que viven lleva a una situación de agravamiento».
A la hora 19.00 de ayer volvió a reunirse el Comité Departamental de Emergencia (CDE), integrado por las más altas autoridades municipales, policiales, del ejército, de bomberos, de prefectura y de salud pública para evaluar la segunda jornada de tareas tras el violento temporal.
El doctor Enrique Pérez Morad, secretario general de la intendencia de Maldonado, dijo que el clima ayudó para avanzar en la recuperación de espacios públicos y liberación de calles cortadas por la presencia de miles de árboles caídos. A su vez esta tarea permitió el avance de los trabajos de las cuadrillas de UTE y Antel que siguieron reincorporando el servicio en distintas zonas.
Las avenidas y calles más importantes de Maldonado, Punta del Este y Piriápolis ya están habilitadas para el tránsito, el agua potable ayer prácticamente se normalizó en todo el departamento, pero en el caso de UTE aún había alrededor de 2.000 propiedades sin servicio.
«Se está trabajando con espíritu solidario de todos los organismos públicos que componemos el Comité Departamental de Emergencia, hay unos 800 trabajadores a los que se suman los voluntarios que trabajan en forma incesante», indicó el jerarca.
En este departamento, ayer no hubo clases a nivel de la enseñanza media, en tanto que la mayoría de las escuelas abrieron sus puertas con normalidad, salvo las que sufrieron algún tipo de daño, como la Nº 27, el jardín Nº 4 y la escuela rural Nº 11 en Maldonado, además de las escuelas 37 y 52 de Piriápolis y el jardín de la misma ciudad. *
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