Se espera que sea la conferencia más grande desde que se firmó el Protocolo de Kyoto en 1997. Se recibirán entre 8.000 y 9.000 participantes de todas las naciones hasta el 9 de diciembre. Por Uruguay viajaron el ingeniero químico Luis Santos, coordinador de la Unidad de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente y la ingeniera Mariana Kasprzyk, como asesora técnica de la unidad, y el embajador de Uruguay en Canadá, doctor Alvaro Moerzinger, en calidad de presidente de la delegación.
Uruguay desde 1994 forma parte de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (Cmnucc), cuyo objetivo es la estabilización de las concentraciones de los gases de efecto invernadero.
Los países firmantes del Protocolo de Kyoto, que entró en vigor el pasado 16 de febrero de 2005, se comprometieron a reducir la emisión de gases de efecto invernadero.
Además, el mismo prevé un mecanismo de desarrollo limpio que permite a determinados países, entre ellos Uruguay, invertir en proyectos que suspendan o reduzcan las emisiones de gases contaminantes, mientras que otras naciones pueden recibir por intermedio de los primeros reducciones certificadas de emisiones. Este es el punto que se desarrolló en esta conferencia. Tal es el caso del Memorándum de Entendimiento que signaron Uruguay y España a finales de 2004.
El protocolo de Kyoto está completamente operativo desde ayer después de que la Conferencia de la ONU sobre el cambio climático adoptó las reglas finales para el funcionamiento del acuerdo, que busca frenar el calentamiento del planeta.
Estas modalidades fueron aprobadas en bloque por consenso de los delegados de los países que ratificaron el protocolo, en el marco de la Conferencia de Montreal. Anteriormente en la práctica, no podía aplicarse hasta la adopción formal de una serie de modalidades de funcionamiento, elaboradas entre 2001 y 2004.
"El protocolo de Kyoto está ahora plenamente operativo" y la adopción de sus reglas de funcionamiento es "histórica", celebró la ONU en un comunicado, según transcribió AFP.
Las modalidades adoptadas el miércoles fijan las reglas de los intercambios de derechos de contaminación. También aligeran las obligaciones tomando en cuenta el almacenamiento de dióxido de carbono (CO2) por los árboles en crecimiento.
El sistema de seguimiento y sanción de los compromisos, adoptado en los acuerdos de Marrakech (en noviembre de 2001), es objeto de una decisión separada que debe ser adoptada al final de la conferencia, el 9 de diciembre.
Cabe destacar que Estados Unidos y Australia, que no han querido ratificar el protocolo, asistieron como observadores a la sesión de la conferencia que tomó la decisión. *
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