Horacio Buscaglia
"¿Viste cómo mira la teleT? Si hasta parece que entendiera" me dijo el otro día una nobel mamá mostrándome a su hija de 11 meses y medio mirando el informativo.
Lo que ni ella ni yo sabíamos era que sí "entiende".
Una investigación realizada por la Universidad Tufts de Boston, EEUU, descubrió que los bebés no sólo pasan el rato cuando miran fijamente la televisión, también están adquiriendo ciertas pautas de comportamiento.
Cuando leas lo que sigue pensá si a tu juicio la televisión difunde programas como para que una tierna cabecita bien dispuesta a recibir estímulos, aprenda de ellos algo bueno como para moverse correctamente en este mundo.
"Los niños de hasta 12 meses están tomando decisiones basadas en las reacciones emocionales de los adultos que los rodean", dijeron los investigadores, "Resulta que también pueden utilizar la información emocional que reciben de la televisión. Eso implica que los adultos quizás deban pensar dos veces antes de hablar de manera áspera, en un tono de sorpresa, o de dejar que un bebé vea programas de televisión dirigidos a personas mayores".
Ya se sabía que los bebés observan a otros niños y adultos para recibir datos del mundo que los rodea. Pero, ¿qué pasa con la televisión?
Se realizaron pruebas con bebés mirando actores por la tele que tenían diferentes reacciones frente a un soporte de cartas rojo en espiral, una pelota azul y una manguera de jardín amarilla.
Después se les dio a los bebés, de entre 10 y 12 meses, los mismos objetos para jugar.
Los niños de 10 meses, al parecer, no resultaron tan influidos por lo que vieron, pero sí los de un año de edad.
Cuando los actores actuaban de forma neutral o positiva ante un objeto, los bebés jugaban felices con estos objetos. Pero si el actor parecía temeroso o disgustado, el bebé evitaba el objeto.
¿Tu bebé vio alguna vez a Sanguinetti por la tele?
¿Y a Bush, a Batlle o a Intrusos?
Por favor, no se lo permitas. *
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