DINO CAPPELLI, DURAZNO
La última prueba fue en el festivo mes de octubre, y desde entonces algo más de cien personas de la barriada homónima están sin fuente de ingresos en el Hipódromo Independencia.
"Aquí la gente vive en torno a la actividad del Hipódromo, y acá están esperando unas carreras para antes de Navidad. La gente más carenciada, algunos que no han terminado Primaria y que no tienen acceso a otra fuente laboral. Muchos de los peones -levanta camas de los caballos tienen familia y dependen de eso".
Las declaraciones casi desesperadas son de Juana Ortiz, vecina de la zona y voz cantante de una problemática de todo el barrio.
Son los que piden la sensibilización del poder político de turno, el mismo que prometió en las elecciones y por el momento no se ha ocupado del tema.
Al menos lo aseguran los vecinos: "En la campaña electoral prometieron que iban a solucionar el problema, pero pasó el tiempo y nadie se ha ocupado del asunto".
La última competencia fue el día 16 de octubre, y sumó la cuarta del año 2005 lo cual significa una cifra muy parca para 365 días.
La organización le corresponde a una Comisión Directiva que preside Eduardo Vera y que tiene entre sus integrantes al empresario Juan Francisco Bazzi entre otros.
Una fuente de dicha Directiva, que pidió no ser identificada, dijo que "la culpa de que no se organicen competencias la tienen los propios vecinos que se quejan, porque cuando llamamos a inscripción los propietarios no se anotan y prefieren irse a correr a Maroñas o a otros hipódromos".
La falta de reuniones es un tema que puede tener varias aristas: la falta de caballos y la falta de voluntad de los directivos.
"Hay gente influyente dentro del Hipódromo, propietarios de caballos que podrían hacer un poco de fuerza para que esto se levantara un poco".
El interés de los vecinos es el interés de más de cien personas involucradas, ya sea en forma directa o indirectamente a la actividad del Independencia.
Se trata de propietarios, compositores, jockeys, peones, jóvenes que llevan el caballo y que alcanzan a ganar unos $ 100 por día de carrera, como mínimo $ 50. "Por algo es el barrio del Hipódromo, con tantas fechas sin actividad la zona baja" agrega Juana, haciendo eco de una fuente laboral desperdiciada "porque sería una fuente de turismo si se arreglaran un poco los bancos, las mesas". *
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