Querida Sole, tu respuesta sobre succión e ingesta del semen se ha distribuido entre un buen número de amigas y conocidas y yo quiero contarte mi experiencia, por si puede servir para algo. Practico la felatio y la succión e ingesta de cada milímetro cúbico de semen como comienzo de todo encuentro íntimo. Lo hago con mi esposo y con el marido de una amiga con la que frecuentemente intercambiamos parejas, y también con algún novio de la juventud con el que recordamos buenos tiempos. Me resulta buenísimo porque el partenaire conserva o recupera enseguida la erección, y el coito siguiente se hace lento, prolijo, detallista, y por un orgasmo del hombre tu obtienes dos o tres, con gran satisfacción, y te sentís supremamente atendida por el varón. Soy una fanática de la felatio y su primer propagandista entre las amigas. Te lo cuento por si vale como experiencia de una mujer madura y avezada en estas lides (" a batallas de amor, campo de plumas", como decía Góngora).
El período refractario, es decir, la etapa en que el varón rechaza los estímulos sexuales después de haber tenido un orgasmo, no depende de la actividad que realice, sino que es algo propio de la persona y que se relaciona con su edad, cansancio físico, estímulos que reciba e interés de la otra parte porque continúen las relaciones sexuales. O sea, un varón de 50 años después del orgasmo producido por la felatio puede requerir de un descanso de varias horas, cuando no de un día o más, igual que se hubiera sido dentro de la vagina.
Es normal que, después de una eyaculación, el individuo tenga mayor control en la próxima porque disminuye la cantidad de semen que produce.
No se puede generalizar el tema de que te atiendan más después de una felatio... Eso depende de la personalidad del individuo, de su interés por satisfacer a la pareja después que él recibió su gratificación.
Tampoco todas las mujeres logran más de un orgasmo, pues existen cuatro padrones orgásmicos o formas de clímax que son: 1.el tetánico, que consiste en que una vez que la mujer logra su primer orgasmo, rechaza fuertemente todo estímulo o intento de continuar el juego sexual; 2. el monoorgasmo, que es el más común, por el que, aunque continúen los estímulos, sólo se accede a un orgasmo; el poliorgasmo, en el que la mujer puede tener 5 o 6 orgasmos mientras se mantienen los estímulos, todos de igual fuerza y por último, está el patrón llamado multiorgásmico en el que la mujer puede llegar a tener hasta 50 orgasmos corridos, mientras duran los estímulos.
O sea, entiendo que, las experiencias que has tenido te hayan resultado positivas , pero no es seguro que a otras personas les sirva por igual.
Soy amiga de la compañera que te escribió sobre tragar el producto de la felatio y quiero ratificarla. Practico ese aspecto del sexo con naturalidad y yo también degusto e ingiero con delectación el semen, no como una obligación o un sacrificio, sino con el placer de gozar de un verdadero elixir de amor y de juventud. Desde que una se entrega al sexo oral, creo que hay que llevarlo a sus últimas consecuencias, no sólo porque es un halago para nuestros hombres sino porque es una manifestación de nuestra entrega y de nuestra disposición a todo lo que pueda venir en el ayuntamiento. Gracias, Sole, por escucharnos a las amigas de la felatio.
Al igual que a tu amiga, le respondo que, esto que les sirve a ustedes, puede no ser agradable o gratificante para otras mujeres y, lo que es importante es no hacer nunca nada presionada por la otra parte, por temor a perderla o por esperar gratificaciones posteriores a cambio, que pueden no surgir y por lo mismo sobrevenir la frustración.
Cuando tengo relaciones sexuales, eyaculo, pero no tengo orgasmos, no siento el placer ni las contracciones correspondientes. ¿Por qué puede estarme pasando esto?
Algunos varones -estadísticamente muy pocos- eyaculan débilmente, sin fuerza. El semen se escurre hacia afuera (anhedonia eyaculatoria o eyaculación sin placer). Esto indica que las contracciones musculares también han sido débiles y, por lo mismo, el orgasmo es prácticamente imperceptible, lo cual suele producir sensaciones de frustración e insatisfacción. Estos episodios pueden deberse a dos causas: debilidad de la tonicidad muscular genital o motivaciones emocionales (inhibición, miedos o prejuicios ante la sexualidad y/o dificultades de pareja).
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