HORACIO BUSCAGLIA
Se dice que en Uruguay no hay espectadores de teatro, porque aquí el que no hace teatro, hace crítica (y a veces hace las dos cosas). (En realidad, en todas las áreas el que no hace, hace crítica)
(Me fui por las ramas. Me bajo y sigo).
Sin embargo la cartelera cuenta con más de 50 espectáculos. ¡En una ciudad de 1.000.000 de habitantes, 50 espectáculos!
A éstos les podemos sumar un Encuentro de Teatro Joven en el cual participan más de 140 grupos.
Cualquiera sabe que no se puede vivir del teatro, sin embargo surgen "escuelas" de teatro que año tras año anotan a cientos y cientos de alumnos de todas las edades. Y cobran mucho, aunque por lo que enseñan no lo parezca.
Aquí se escribe mucho, especialmente poesía, pero se edita muy poca poesía.
Con la danza y la plástica pasa algo similar.
En Uruguay cada semana aparece un nuevo grupo musical, y cada semana hay menos lugares donde se toca música en vivo. Hay una enorme cantidad de estudios de grabación, pero se editan muy pocos discos.
En Uruguay hay varias escuelas de cine, con cientos de alumnos... pero para hacer una película antes que el talento hay que tener mucha, mucha paciencia.
En el carnaval se debe hacer una selección porque desbordan los conjuntos que quieren participar. En las Llamadas, lo mismo.
Reflexiono: qué suerte que los medios de este país le dan cero pelota a los artistas uruguayos, qué suerte que aunque se votó una ley de apoyo al teatro nunca se votó un presupuesto para que pueda apoyarlo, qué suerte que lo mismo pasa con la ley de protección a los músicos nacionales y, fundamentalmente, qué suerte que no exista un "presupuesto para la cultura" real y tangible.
Porque si estando todo mal hay tanta gente dispuesta a hacer cosas, ¿se imaginan lo que sería si hubiera algo de guita?
No se podría vivir, sería un país horrible. ¡Capaz que la gente hasta se pondría contenta, qué horror!
Y bue... después de todo ¿para qué sirve la cultura? Para ser un mejor ser humano, nada más.
Solamente para eso. *
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