Ningún dueño de un local del Mercado del Puerto se mostró ayer exultante a la hora de hacer un balance de las ventas registradas el 24 de diciembre que pasó. Algunos dijeron que se vendió igual que el año pasado, mientras que otros hablaron de una baja con respecto a las vísperas de Navidad de 2004.
Para Fabián, del local "Picada del puerto", se vendió más el año pasado. Aunque no dudó en reconocer que hubo "muchísima gente". Fabián precisó ayer a este diario que su local expendió 264 litros de medio y medio durante el sábado pasado, entre las 12.00 y 17.00 horas aproximadamente. A los que hay que sumarle otros tantos litros de cerveza.
José Lamas, de "La estancia del puerto", consideró que el 24 de diciembre pasado "estuvo bien". Admitió que hubo menos venta que el año pasado, pero a la vez sostuvo que "el 23 se trabajó bien. La joda arrancó un día antes de lo normal". El, al igual que todos los dueños o encargados de locales consultados ayer por LA REPUBLICA, señalaron al medio y medio y a la cerveza como las vedetes de las fiestas.
La opinión también fue unánime cuando se refirieron a los puestos ambulantes que se apostaron desde temprano a pocos pasos del Mercado para vender bebidas y comidas a bajo costo. "Ahora vienen con mucha sidra de afuera. Supuestamente no pueden ingresar con botellas que no se venden en el Mercado pero entran igual a escondidas", contó José.
Luis Rodríguez, de la "Parrillada Don García", dijo ayer que "ni siquiera el vallado impidió que la gente ingrese con bebidas de afuera. Las botellas de plástico verdes que el otro día volaban por el aire no se vendían acá, son todas compradas en los puestos que se instalan alrededor del Mercado en forma irregular y sin ningún control".
Luis fue uno de los pocos que señaló que los 31 de diciembre siempre hay más movimiento. No obstante sostuvo que "se gasta menos". Las ventas del sábado pasado "no fueron lo esperado. Hace 12 años que estoy en este local y ningún año superó al mejor que fue el 98". Aunque "si hubiera caído día de semana hubieran sido más altas las ventas".
"La fecha cayó mal. Es mucho mejor cuando es durante la semana", opinó ayer a este diario Carmen, de la "Cabaña Verónica". Es más, la mujer ya hizo los cálculos y llegó a la conclusión de que "2007 va a ser un buen año para festejar las vísperas de Navidad en el Mercado porque el 24 y 31 de diciembre caerán un lunes".
Carmen reprodujo la opinión de todos los dueños de los locales del Mercado: "El público de las fiestas no es el habitual. Es más, los clientes fieles nunca vienen esos dos días porque no pueden comer tranquilos". Esto provoca que las mesas apostadas en varios sectores "trabajen menos durante las fiestas". Sin embargo, Carmen dijo que la poca venta de comida se compensa con la de bebida.
Luis Barone, desde el local Roldós, fue uno de los que consideró que la venta "fue igual a la del año pasado. Casi siempre se mantiene". El socio de este puesto, que trabaja allí desde 20 años, manifestó que sus "primeros años fueron los mejores. Y nunca se igualaron".
Los dueños y empleados del local "El corralón" fueron fieles testigos de la masa de gente que saltó y se tiró botellas de plástico al ritmo de la música afuera del edificio del Mercado.
Pero, según dijeron ayer Ruben y Alfredo, "no hubo ningún tipo de incidentes, salvo un borracho que rompió la puerta del baño, que ya está arreglada".
Ambos soltaron que "de familiar no tiene nada" el mercado durante las fiestas. Poca comida y mucha bebida es la fórmula de Navidad y Fin de Año. Tal es así que "las ventas de medio y medio y cerveza aumentan entre un 70 y 80 por ciento". Las expectativas para el próximo sábado son variadas. Para algunos se recibirá a más gente que el 24 pasado, mientras que otros no se muestran tan optimistas. Lo cierto es que los dueños de los locales son "conscientes de que volverán a instalarse los vendedores ambulantes" y que eso influirá una vez más en las ventas. *
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