Las investigaciones sobre la presencia de floraciones de algas tóxicas comenzaron a realizarse en 1940, y en 1999 se intensificaron los estudios en la materia debido a su permanencia. En ese año se detectó por primera vez en el río Negro niveles potencialmente tóxicos de Microcystina -toxina producida por el alga-.
En general los resultados muestran que en el 100 % de los eventos analizados para determinar si hay toxinas en ríos o embalses, se encontró presencia de Microcystina. Hay otras, pero esta es la más frecuente y para la que hay métodos de análisis disponibles y comparables a nivel mundial.
Lizet De León, docente de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República y responsable de los proyectos de investigación de las floraciones de cianobacterias sostuvo: "Podemos saber si está presente el alga tóxica, pero desconocemos si existen niveles de toxicidad altos que pudieran ocasionar riesgos letales". En tal sentido afirmó: "No existe legislación que obligue a OSE a analizar los niveles de toxicidad algal en el agua; aunque no quita que lo esté realizando".
De León agregó: "Cuando existen floraciones en un curso de agua es indicio de que algo anda mal, denuncia eutrofización -aguas enriquecidas con nitrógeno y fósforo a causa de actividades animales y humanas: vertido de aguas servidas, materia orgánica humana y animal, presencia de agroquímicos, entre otros".
Consultada la especialista respecto a la dosis de toxicidad en el agua que debe ingerir un individuo para que produzca un efecto letal De León señaló que "la OMS sugiere que el agua potable tenga una concentración de microcystina menor a un microgramo por litro y a su vez que el agua de recreación tenga una cantidad de células de cianobacterias menor a 100.000 cel/ml. De ahí la recomendación de no bañarse cuando hay manchas verdeazules. Pero esto es lo mismo que ocurre con el humo del tabaco: si respiramos humo sabemos que hay un riesgo de contraer cáncer, pero podemos optar por estar o no en un ambiente contaminado de humo".
Estas toxinas se eliminan -según De León- "con cierta proporción del polvo de carbono activado, además de filtros. Estudios realizados en laboratorios demuestran que con la existencia de carbono activado captan las toxinas algales", afirmó. Este argumento es el que maneja OSE, restándole importancia a la alarma pública que se generó con la presencia de floraciones algales. Además, el vicepresidente de OSE Fernando Nopitch aseguró que se están tomando las precauciones del caso.
En declaraciones realizadas a LA REPUBLICA, Nopitch aseguró que se "monitorea la población del agua en todo el país. Por ejemplo en Laguna del Sauce se realiza un monitoreo semanal".
Pronto estiman que estará en marcha un convenio aprobado por la Facultad de Ciencias que fue signado en 2003, cuando ingresó la nueva administración al organismo; "en mayo 2005 se ajustaron elementos y ahora resta que la facultad asigne a los técnicos que van a desempeñarse" afirmó.
Además, Danilo Ríos, master ambiental y gerente de Producción de Aguas de OSE aseguró que el organismo se rige en base a normas de calidad de aguas establecidas por la OMS, que actualmente se está actualizando. " Hay parámetros que se miden en forma continua, otros cada una hora, otros en forma semanal y otros ocasionalmente", explicó.
Asimismo, sostuvo que existen diferentes tipos de algas, "algunas de ellas liberan toxinas que son perjudiciales para la salud. OSE cuenta con técnicos especializados que realizan un seguimiento, si encuentran algún indicio investigan. Si las hay, se utiliza polvo de carbón activado".
"OSE todavía no tiene desarrollada la técnica para medir el nivel de toxicidad de la Microcystina -la más frecuente-, por lo cual recurre al Laboratorio Tecnológico del Uruguay (Latu)", aclaró Ríos. A través del convenio con la Universidad ya mencionado se pretende desarrollar técnicas más económicas de laboratorio para detectar toxinas. Otro punto consiste en profundizar en los sistemas de potabilización para combatir las toxinas.
Danilo Ríos especificó que "el agua bruta tiene muchos contaminantes y siempre pasa por el proceso de potabilización. En este caso en particular, la presencia de las algas es estival. Esto sucede en otras partes del mundo también".
OSE realiza diez muestras por día, un total de 300 muestras mensuales representativas de distintos puntos de la red de distribución de agua potable. "La planta potabilizadora se mide en forma permanente.
Tomamos en cuenta el índice de turbiedad, PH, alcalinidad, color, coliformes totales y fecales, ceudomas, entre otros", añadió.
Actualmente, OSE está trabajando en adaptar la normativa a las nuevas guías de la OMS -cada 10 años emite nuevas guías-. Según Ríos "Uruguay ocupa un lugar de relevancia con respecto al resto de América. Es el único país de América que no tuvo cólera, y el único que no deja agua sin desinfectar ni filtrar".
El carbón activado, es un producto químico que atrapa la toxina. Es la metodología de tratamiento más recomendada. Existen dos formas de aplicarlo: filtro y polvo. Una vez aplicado el polvo y atrapada la toxina, se filtra el polvo liberando al agua de cualquier presencia de carbono
La presencia de cianobacterias en el agua trae como consecuencia olor y sabor desagradable de la misma y los productos acuáticos.
Puede ocasionar en el ser humano irritación dérmica, síntomas gastrointestinales -náuseas y vómitos-; y los mayores riesgos están en la ingestión de bajas dosis (subletales) de Microcystina durante un tiempo prolongado, ya que promueve el desarrollo de enfermedades hepáticas crónicas a mediano y largo plazo, incluso tumores hepáticos. *
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