TRINIDAD RODRIGUEZ
La visita del megacrucero sorprendió y atrajo la curiosidad de cientos de uruguayos que desde las playas metropolitanas captaron la silueta en el horizonte, y en particular sobre las inmediaciones del puerto de la capital.
Varios fueron los trucos e intentos de uruguayos para sortear el estricto operativo de seguridad que impartió el puerto de Montevideo; no obstante muchos fueron los que se conformaron con curiosear o tomar una fotografía del gigante desde el mirador de la escollera Sarandí a su llegada. Está previsto que arribe nuevamente el próximo 31 de marzo a las 12 horas del mediodía y permanezca hasta el 1 de abril a las 14 horas.
Al mejor estilo inglés el crucero, que mide de proa a popa 345 metros, pesa 150 mil toneladas, y tiene 40 metros de altura atracó sin problemas en Montevideo a pesar de haber sufrido la avería de uno de sus cuatro motores. El inconveniente ocurrió al comienzo del viaje el pasado martes 17 de enero, al toparse con el canal en Florida, Estados Unidos.
Días atrás la agencia de noticias AFP anunció que ante el descontento de los pasajeros por la cancelación de tres de las paradas programadas -las Islas de San Kitts, Neville, en Barbados (Mar Caribe), y Salvador de Bahía, en Brasil-, se produciría en Brasil una "sentada" de protesta, a lo que la compañía Cunard respondió con el reembolso del 100% del costo abonado. Por lo cual se suspendió la movilización. Por su parte, el director de la agencia marítima JR Williamns, Robin Cooper, añadió a LA REPUBLICA que "se renovaron pasajeros en Brasil y muchos de los que estaban disconformes por no haber ingresado a tres puertos continuarán con su estadía".
Once contenedores de carga y diez camiones de víveres -estos últimos principalmente frutas y verduras- fueron parte de las repercusiones que produjo la llegada de 2.493 pasajeros y 1.260 tripulantes. Algunos de los artesanos añadieron un día más de trabajo a su semana para recibir a los turistas. Cecilia, artesana en metal, explicó a este matutino que las compras realizadas fueron "el doble que un domingo normal". Otro vendedor de la Peatonal Sarandí señaló el inconveniente de que "a la mayoría de los turistas les organizan tours a Punta del Este, Colonia o los invitan a la Casa Mario Antigüedades, alejándolos del circuito de la peatonal". Por lo cual afirmó que las ventas de sus productos, en este caso chales en hilo, "son imprevistas y varían de acuerdo al número y nacionalidad de los turistas que traen los cruceros". Al tiempo que aseguró que son los "turistas europeos los que consumen más, provocando un pequeño aumento de las ventas, a diferencia de brasileños o argentinos".
En otro orden, el agente marítimo añadió que son más de 50 personas las que atienden al crucero en el puerto. Se encargan de la coordinación y logística, remolcadores, amarre, reparación, limpieza, agua potable, aguas grises y negras, alimento, paquetes que entran y salen.
Queen Mary II es el buque más lujoso que ostenta con catorce cubiertas, un spa, un gimnasio de dos pisos, cinco piscinas, doce restaurantes, cines, teatros, discotecas y varios pubs.
La estadía, señaló el turista español Jorge de 78 años, es de "primera", "la atención es excelente, los entretenimientos y la comida también", aseguró. Por su parte, Nohemí, argentina, de 73 años, manifestó que es el crucero "más lujoso, uno se pierde adentro de tan grande que es". Descendieron también parejas y familias jóvenes de España, Italia, Estados Unidos, entre otras nacionalidades. La próxima escala será en Valparaíso, Chile.
De la mano de Momo, grupos de candombe uruguayos agasajaron a los pasajeros del gigante. A partir de las 20 horas, se llevó a cabo en las puertas del Museo del Carnaval del Uruguay la "Coronación de los Reyes Congos" -un espectáculo del Conjunto Bantú-, y actuó la murga Agarrate Catalina. El Conjunto Bantú es un grupo artístico, cuyos miembros son en su mayoría de la colectividad negra. Desde 1971 han presentado diferentes espectáculos, tanto a nivel nacional como internacional, siempre combinando los sonidos típicos de tambores con danzas y cantos.
La Coronación de los Reyes Congos o Angolas consistía en una pantomima, en la que se introducían algunos elementos estéticos de las danzas del Salón Colonial.
Sus personajes principales eran el Rey y la Reina con su séquito, cuya vestimenta de ropas civiles o militares era donada originalmente por sus amos.
El espectáculo "Coronación de los Reyes Congos" es organizado por el Museo del Carnaval, y apoyado por el Ministerio de Turismo y Deportes, y la Corporación Turística de Montevideo. El mismo promueve la difusión hacia el mundo de un elemento constitutivo de nuestra identidad: el candombe. Al mismo tiempo, forma parte de las actividades de difusión que el Museo lleva adelante en su etapa inicial de reacondicionamiento de los locales cedidos a la Intendencia Municipal de Montevideo por parte de la Administración Nacional de Puertos. *
Comentarios (beta!)