XOSE DE ENRIQUEZ
Cuando estalló la Guerra Civil española, León Trostky escribió: "Siempre el hilo se rompe en su parte más delgada, ahora le tocó el turno a España". Parafraseando al histórico líder comunista, podemos decir sí, que "la piola siempre revienta en su lado más fino, ahora le tocó a las Llamadas". Este debería ser el comentario de un desfile tradicional, de una fiesta popular, que hasta la medianoche por lo menos, se venía llevando a cabo con bastante normalidad aceptando incluso, que la definición de "normalidad" es tan elástica como los tensores de las lonjas; aquí, usted amigo lector, debería estar leyendo la lista de los triunfadores y la crónica de una jornada de las más típicas de nuestra cultura, acompañada por miles y miles de personas.
"Agente, este pendejo no tiene ni diez años y está fumando marihuana". " ¿Y qué quiere que yo le haga...?" Ésa fue la observación que quien esto escribe le realizó a un policía, en la esquina de Carlos Gardel y Gutiérrez Ruíz, al observar al chiquillo fumando tranquilamente su "porrito". La respuesta del uniformado bien puede ser el espejo en el que se miraron en la noche del viernes, la gran mayoría de los efectivos destacados para la vigilancia y el control del desfile. Absoluta y alarmante pasividad, con alguna dosis de inoperancia. Nosotros habíamos cerrado nuestra crónica del mismo viernes 3, referida a las Llamadas, con la expresión de un deseo: "Esperemos que esta noche entonces, sea una fiesta completa, para cuyo lucimiento también deben aportar en los 'rubros' respeto, educación y civilidad, la numerosa y desbordante concurrencia". Pero sabido es que los energúmenos no leen diarios. En varios puntos del trayecto estos rubros quedaron en el debe.
Pasadas estas horas de cierto estupor y confusión, con la cabeza fría y el espíritu constructivo, intentaremos abordar el tema con la finalidad de alcanzar respuestas y hallar los caminos que nos conduzcan a otras realidades. No creemos que esta suspensión de las Llamadas tenga sus causas en este desfile en particular; aquí existe una situación que está gestándose desde largo tiempo, y quién sabe si la decisión tomada anoche por la División Turismo no evitó el riesgo de un Cromagnon montevideano, por ejemplo.
A nadie escapa, que el Uruguay de 2006 no es el mismo que el de 1956, cuando se llevó a cabo el primer desfile oficial por Palermo y Sur; tampoco es igual el Uruguay de hoy al de 2000, no podemos cerrar los ojos a esta realidad puntual, porque lo único que lograremos será que la situación se nos escape de las manos. Lo cierto es que, a las 3.25 de la madrugada del sábado 4, se tomó la determinación de suspender el desfile. Al parecer, el epicentro de los disturbios que para el Inspector policial Bernal no fueron "mayores" que en otros años, se localizó en la esquina de Isla de Flores y Santiago de Chile, al igual que en años anteriores.
En la noche del viernes hubo que lamentar además, una muerte que nada tuvo que ver con los hechos posteriores, salvo en lo que respecta al atraso de casi 50 minutos, ocasionado por este infortunio. Mientras desfilaba con la comparsa Candonga Africana, la jovencita de 19 años, Andrea Mendoza, cayó fulminada por un paro cardiorrespiratorio, siendo asistida por unidades de emergencia médica destacadas en el lugar. La infortunada joven falleció en el CTI del Hospital Maciel a las 7.30 de la mañana de ayer, sábado. Hasta el momento existían algunas versiones encontradas en relación a las causas que habrían provocado su deceso.
De las 38 comparsas inscriptas, entre las 21 horas del viernes y las 3.45 del sábado, sólo alcanzaron a desfilar 26.
Fueron ellas: Tronar de Tambores, Sarabanda, Yambo Kenia, Serenata Africana, C1080, Elumbé, Candonga Africana, La Gozadera, Senegal, La Carolina, Ruanda, La Figari, Mi Morena, Los Chín Chín, La Zabala, Kandombería, Candombe Zambo, La Generación Lubola, Candombe Aduana, Triniboa, Las Cuerdas de Ejido, La Fuerza, Afrokán, Yaundé, La Jacinta y Complejo Kndombro.
Las doce restantes comparsas, deberán desfilar por la calle central del viejo predio de la Rural del Prado, en fecha a determinar, para ser evaluadas por el jurado actuante. Son ellas: Al Toque Cardal, Kindú, Assimbonaga Yebinyaya, Zumbaé, Estrellas Negras, La Roma, Tamborilearte, Son de Palermo, Silanga Nsundu, La Tango, Damurixas y La Clínica.
Sería lo ideal pasar la página, pero ahora es imposible porque entre otras cosas la tinta está muy fresca; todavía falta definir en qué momento y en qué circunstancias desfilarán las agrupaciones que no pudieron hacerlo, sin afectar además la ecuanimidad del fallo del jurado. Reiteramos nuestra posición de que aún no es el momento para la reflexión y el análisis; lo que ocurrió ya no lo podemos cambiar y de lo que ocurra de aquí en más todos seremos responsables, tanto por hablar a destiempo como por no decir nada cuando haya que ser claros.
En todo caso, evitemos echar leña al fuego y pensemos que esta suerte de crack producido en este desfile nos permita paradójicamente, dar un salto cualitativo y cuantitativo para que las Llamadas sean lo que deben ser.
Aunque sea necesario colocar sendos avisos en las calles que conduzcan a Palermo y Sur, que a imitación de la advertencia colocada en la entrada de la Casa Museo del genial Jorge Amado, en el corazón del Pelourinho, en Salvador de Bahía, digan: "Si viene de paz puede entrar". *
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