Alfredo Zitarrosa nunca fue propietario de la casa de Las Toscas que se puso a la venta recientemente. Pero sí vivió allí dos años con su mujer y su primera hija. No se trata de un inmueble emblemático para la familia, sino de un lugar donde el artista habría debido luchar con un tiempo de su vida no sencillo, según aclaró ayer a LA REPUBLICA el secretario general de la Fundación Zitarrosa, Víctor Umpiérrez.
Alfredo Zitarrosa, junto a su esposa Nancy y su primera hija Carla Moriana, vivió en una casa del balneario Las Toscas (Canelones) desde noviembre de 1970 hasta febrero de 1972. El inmueble, ubicado sobre la calle 9, entre Avenida Central y Calle B, pertenecía a la familia de su mujer, que le prestó la casa porque el matrimonio no transitaba por un buen momento económico.
Esa misma casa ahora está a la venta por licitación, con un precio de base de 65 mil dólares. Las ofertas para adquirir el inmueble tendrán que ser presentadas antes del viernes 31 de marzo de este año y los sobres se abrirán el próximo 3 de abril.
La superficie del terreno es de 498 metros y tiene un frente de 15 metros que da a la calle 19. De acuerdo a la información que brinda la página web de la inmobiliaria que ofrece la casa, ésta cuenta con un living con estufa a leña y amplios ventanales, una cocina comedor, dos dormitorios, dos baños y un porche techado. Además tiene una barbacoa techada, dormitorio y baño de visitas y garaje.
Umpiérrez explicó ayer que los propietarios actuales de la casa decidieron donar una parte de la venta a la fundación que lleva el nombre del emblemático personaje. Con ese dinero se pondrán en marcha proyectos que están siendo elaborados por la fundación. Su secretario general prefirió no entrar en detalles porque "todavía no hay nada definido", pero sí dejó en claro que serán emprendimientos afines a las dos líneas de trabajo de la fundación: el compromiso social y la acción cultural. *
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