XOSE DE ENRIQUEZ
Abriendo la segunda Etapa, humoristas Los Choby's quebraron el "maleficio" y pudieron volver al viejo Templo de Momo para presentar un espectáculo que aún cuando todo su soporte sigue descansando en la enorme capacidad e histrionismo de Leonardo Pachella, cumplió con una de las exigencias indiscutibles de la categoría: hizo reír. Con toda seguridad, la suma de puntajes en los que está asentado todo el andamiaje reglamentario del certamen, no les permitirá alcanzar la próxima instancia, ya que existen en varios de los elementos que conforman el espectáculo, algunos aspectos a corregir. Aspectos que con espíritu crítico, objetividad y esfuerzo podrán ser mejorados para el futuro, si esta agrupación en la que asoma tímidamente una manera peculiar de encarar el humor, mantiene la frescura, la humildad y sigue en su derrotero.
A segunda hora la murga El Gran Tuleque volvió a convocar a los duendes de febrero con una propuesta muy cálida, llevada adelante por un coro bien afinado y portentoso, con exponentes individuales que son capaces de marcar "la" diferencia en todo momento y lugar. Tal vez, lo más significativo de la murga, se encuentre en la génesis del propio conjunto; en la manera como se concibió, creó y nació este proyecto que hoy es una realidad. Los objetivos trazados por el grupo se han ido cumpliendo sin dudas, y el más ambicioso de todos, pasar a la Liguilla, seguramente se verá colmado con creces, porque la actuación "del Tuleque" confirmó a todas luces que tiene un lugar ganado en la próxima rueda.
La etapa se cerró con un show de parodismo a cargo del conjunto Nazarenos, que planteó un espectáculo con mayúsculas, atendiendo todos los aspectos esenciales del mismo; la fábrica de chocolates lució sus mejores galas al punto que hasta se pudo sentir en la platea, el aroma embriagador de ese manjar de los dioses. Nazarenos --a quienes veremos de nuevo en la Liguilla--, ajustó muchas cosas y la actuación fue redonda. Con seguridad, la parodia "Quijote esquina Montevideo" estará nominada en la terna de mejor parodia, así como Carlos Viana se perfila como serio candidato a la figura de la categoría.
Historia reiterada. Teatro lleno y localidades agotadas. La comparsa Mi Morena cumplió con su actuación de la Segunda Rueda, abriendo la tercera Etapa, convocando nuevamente a recordar y a soñar, repasando la rica historia del viejo conventillo de la calle La Paz. En líneas generales, mantuvo las características de su presentación anterior, con un buen despliegue de tambores. Luego le tocó el turno a "la Bruta", que cantó con tanta fuerza y energía como en la Primera Rueda confirmando que la murga está en un buen año, y reservando además, su pasaje a la próxima ronda. Araca la Cana desplegó con toda la energía que la caracteriza, su vasto arsenal de recursos, que van desde el vestuario y la puesta en escena hasta las actuaciones brillantes de sus personajes, como el caso de Gonzalo Queiroz, el "desquiciado sicólogo", para defender un texto preciso, bien realizado y con pasajes de crítica áspera y sin concesiones. Integra por derecho propio, el selecto grupo de nueve u once murgas que han brindado muy buenos e interesantes espectáculos en lo que va del Concurso.
Al final, como cierre, con notorios ajustes, con la misma pasión y fervor de la tribuna adicta, los parodistas Zíngaros derrocharon energía y entrega para redondear un espectáculo, que a todas luces no ha logrado el resultado esperado por quienes lo han concebido. El conjunto del incansable Pinocho Sosa, ha redoblado su apuesta una vez más, al espectáculo global, pero cuidando y atendiendo detalles que se habían escapado de las manos en la presentación anterior, y aún cuando la esencia de la propuesta no sea posible modificarla los Zíngaros dejaron una mejor y más positiva impresión en varios ítems. *
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