"Lunes, 18.30 horas, doctor D. Magga", aún se lee en el panel de horarios de consulta instalado en la entrada del Hospital de Libertad, donde trabajan 60 funcionarios médicos y no médicos. Allí el aire se corta con un cuchillo. "Hay mucha tensión", coinciden los empleados consultados por LA REPUBLICA, quienes también están divididos, pero en este caso a favor o en contra de la directora del hospital, Marta Zerbino.
La doctora Zerbino, quien asumió ese cargo hace un año y medio, negó que el pedido de destitución de Oscar Diego Magga Bellesteros haya sido por una interna personal con el médico, denunciado en la Justicia por el Ministerio de Salud Pública. No obstante, sostuvo que "hay un grupo de colegas, enfermeros y gente ajena al hospital que nunca me quiso".
No hay nadie en Libertad, de 10 mil habitantes y fundada en 1872 por Carlos Clauzolles, que no esté al tanto de la denuncia contra el médico internista, expulsado de la Federación Médica del Interior (FEMI) tras un dictamen del Tribunal de Etica que concluyó que Magga suministró dosis de morfina "deliberadamente" a cuatro pacientes con el "propósito de causar la muerte".
Si bien algunos ciudadanos no quieren "prender la tele o la radio o leer los diarios para no ver declaraciones falsas de gente que se aprovecha de la situación", todos se enteran de los últimos detalles del caso. Las enfermeras del hospital, muchas de las cuales fueron citadas a declarar por la jueza de San José que entiende en la causa, Adriana de los Santos, están enojadas por "las mentiras que se escuchan".
Más allá de lo sucedido, los pacientes del hospital confían en los médicos. "Confió en la institución porque siempre me atendieron bien y no tuve ningún problema", dijo ayer Diver Torres, de Colonia Italia, un parador ubicado a 8 kilómetros de Libertad. Diver nunca fue atendido por Magga, pero una señora que estaba ayer en la sala de espera del hospital, que prefirió no identificarse, contó que en una oportunidad le tocó el médico acusado y no fue "muy bien tratada".
Las acusaciones de malos tratos por parte de este profesional se escuchan de boca de quienes están en su contra. Es que, según manifestó Zerbino, la denuncia original contra Magga fue por "maltrato" a los pacientes.
"Cuando me enteré que tenía cáncer me agarró un ataque de nervios y tuvieron que traerme al hospital", relató una paciente oncológica que pidió hablar con LA REPUBLICA afuera del hospital para que el personal no la escuchara. "En esa oportunidad caí en manos de Magga, quien me recetó una medicación que las enfermeras nunca me dieron porque entendieron que no era la correcta. Desde ese día no quise saber más nada con ese doctor", manifestó quien prefirió no dar su nombre ya que tiene que seguir atendiéndose en el hospital.
Sin embargo, no todas son críticas; el médico también recibe elogios. La hija de una de las fallecidas, Teresa Link, defiende al doctor a capa y espada. "Siempre lo voy a defender porque de ninguna manera pienso que fue responsable de la muerte de mi madre (Adela Ríos Romasso, de 90 años)". Teresa, de 72 años, dijo que conoce a Magga "Desde chiquito y nunca desconfié de él ni lo voy a hacer".
El 21 de agosto se cumplirán dos años de la muerte de Ramona Matto, otra de las fallecidas por supuestas altas dosis de morfina recibidas. Su hijo Julio Duarte no está "ni a favor ni en contra de Magga porque no conozco de medicina, entonces no puedo hablar. Mi madre estaba muy mal, no podía ni hablar, estaba más muerta que viva. Por eso no puedo cuestionar nada", contó desde las rejas de su casa quien no tiene "miedo de atender a sus hijos en el hospital".
Los defensores del médico quieren "justicia". Por eso organizaron una marcha de silencio en su favor para el sábado que viene. La movilización partirá a las 15.30 del bar "El Chano" (sobre la ruta 1), tomará la carretera hasta 25 de Agosto, irá por esta calle hasta el hospital, donde se dará una vuelta y después terminará en la casa del médico, ubicada sobre en la ruta, a la altura de Bulevar Artigas.
Con volantes en pedido de justicia, vecinos, amigos y pacientes de Libertad y pueblos de la zona donde atendía el doctor marcharán por Libertad, señaló Iris Suárez, una de las organizadoras de la movilización.
Las opiniones están encontradas y los vecinos y funcionarios del hospital, conmocionados.
Es que Libertad "nunca acaparó la atención de un país entero por una denuncia de esta magnitud", sostuvo un vecino nacido en esa ciudad, que tiene ese nombre inspirado en los deseos de los primeros colonos que llegaron a esa zona en busca de libertad. *
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