El doctor Pedro D. Lozano se jubiló a fines de los noventa, pero nunca se detuvo. Entre su colección de medallas masónicas del Uruguay, su trabajo de toda la vida, "la oftalmología", y el amor por el lugar que lo vio nacer (Sarandí del Yi) conjugó una nueva pasión: el escribir y hacer conocer su historia. Las medallas masónicas que colecciona le sirvieron para acumular conocimiento y así escribir un libro que ya no podemos encontrar a la venta, porque "los 2.000 ejemplares se agotaron enseguida", cuenta Lozano. Va narrando así, lo que sabe, la vida que desde hace 74 años repasa alegre, orgulloso. Entre esas historias están las surgidas en su Sarandí del Yi, en el departamento de Durazno. Tanto conoce su terruño, a su gente y sus historias, que el próximo 2 de diciembre a las 20.00 horas en el salón comunal de Sarandí del Yi, presentará un libro que recopila personajes y leyendas de "su lugar". El trabajo está compuesto de dos partes que se completarán en el mes de marzo, con la presentación del segundo libro, dedicado a la capital duraznense, contando su historia entre los años 1875 y 1950. Lozano destaca que "no he escrito libros académicos", a pesar de la pasión que lo une a su profesión y su vasta experiencia como cirujano oftalmólogo. Egresó de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República; allí se especializó en oftalmología y se desempeñó como profesor de biología en la educación secundaria, hasta el año 1979, cuando se jubiló siendo profesor grado siete. Cuenta, al culminar la época de la dictadura militar: "Intenté ser inspector de secundaría, pero no lo acepté, por el bajo sueldo que se pagaba". Como oftalmólogo se jubiló a fines de la década del noventa. Ahora presenta su nueva obra, que también cuenta un poco lo que él es, "Compendio de Angiografía Fluoresceinica Ocular".
Es un libro académico escrito junto a sus colegas Rossana Biscardi e Ivonne de León. Define el trabajo como "una obra de investigación científica y de divulgación". Lamenta que el libro no haya tenido éxito en nuestro país en cuanto a ventas. Singularmente "en el exterior, sobretodo en Argentina, se ha vendido muy bien", dice. Considera que "si en vez de escribir un libro de divulgación, hubiéramos escrito un libro de cirugía, se vende en dos días porque es algo productivo y que da ganancias", agregó que "lo que no es productivo en este país no marcha". De todas formas, Lozano y sus compañeras coautoras eran conscientes de esta situación.
"El libro trata sobre el examen ocular, el que, con una pequeña inyección de colorante, permite que sea fotografiada la retina", explica Lozano. De esa forma, es posible distinguir la microcirculación y dar diagnósticos muy precisos. Dicha técnica se hizo popular en la década del setenta y fue traída a Uruguay por el doctor Rodríguez Barrios. Lozano fue el segundo en incorporar la técnica y el equipamiento en nuestro país. Recuerda que "nosotros al incorporarla atendimos a prácticamente la totalidad del mutualismo, y de salud pública". Hoy existen 20 equipos en todo el país, y afirma que "nosotros mismos lo hemos repartido", así que "hemos hecho nuestra propia competencia". El trabajo recibirá el próximo 22, el premio anual del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), en la categoría de obras sobre investigación y difusión científica". Tal como dice el prefacio del libro, se ha ido planificando "durante largo tiempo en base a numerosos casos tomados de nuestras consultas". Los autores explican que la importancia de la angiografía, "radica en la importancia de obtener una documentación fotográfica actual y evolutiva, lo cual no sólo nos servirá para los registros con fines médicos, sino también legales". La obra cuenta con 31 capítulos, que "están redactados de forma amena con la profundidad necesaria e ilustrados adecuadamente", según escribió el profesor Antonio Borrás, en el prólogo de la obra. El libro de Lozano, Biscardi y de León se vende en la sede del Sindicato Médico del Uruguay, y en la librería ubicada en la puerta principal del Hospital de Clínicas. *
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