La aviación era casi una rareza en el Montevideo de los años veinte. Las posibilidades de ver aviones cruzando el cielo uruguayo resultaban escasas para una población que se entusiasmaba cada vez que veía uno.
Los montevideanos se quedaron asombrados, cuando el 9 de febrero de 1926 llegó el hidroavión español "Plus Ultra", que comandado por el aviador Ramón Franco, hermano de Francisco Franco, unió España con Argentina, a través del Océano Atlántico, y haciendo una escala en nuestra ciudad donde sus tripulantes fueron vitoreados y recibidos con honores por nuestra población.
Un año después, el 20 de febrero de 1927, el mayor Tydeo Larre Borges, los capitanes Glauco Larre Borges y Luis Ibarra, junto con el mecánico José A. Rigoli, partieron en el hidroavión "Uruguay" con el objetivo de emprender un vuelo alrededor del mundo.
La aventura se interrumpió en el norte de África, por culpa de una tempestad que dejó el avión flotando, sin potencia, sobre las olas. Los tripulantes debieron llegar a nado a la costa, fueron detenidos y luego de varios días son enviados a las Islas Canarias y de allí regresan a Montevideo, donde una multitud los esperaba para aclamarlos.
En junio de 1934, otro vuelo asombraría a los uruguayos con la llegada del dirigible alemán "Graf Zeppelin".
Pasó por Montevideo, rumbo a la ciudad de Buenos Aires, la noche de 29 de junio de 1934 con las ventanillas iluminadas y siendo saludado por los montevideanos instalados en las calles y en subidos en las azoteas de las casas.
Regresaría de la ciudad porteña, al otro día con un mediodía esplendoroso de sol y cielo azul. Seis aviones de la Escuela Militar recibieron y escoltaron la nave plateada en su vuelo por la Ciudad Vieja y la avenida Agraciada hasta el Palacio Legislativo. *
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