ALDO ROQUE DIFILIPPO - MERCEDES
Martín Sierra y Gladis Coria de Sierra, hijo y esposa de Ruben Sierra, relataron a LA REPUBLICA las horas dramáticas que debieron padecer el pasado martes. Según dijeron, Ruben Sierra, popularmente conocido como "Capincho" se sintió indispuesto en horas de la madrugada del pasado sábado. Temprano en la tarde había pasado por la casa de un amigo que lo convidó con una hamburguesa y un vaso de cerveza, y luego regresó a su casa. Sobre la medianoche cenó acompañado de un vaso de vino rebajado con refresco y se acostó a descansar. Su señora Gladis Coria de Sierra relató que alrededor de la 1.30 horas Ruben se despertó sintiéndose indispuesto y con un cuadro de vómitos, por lo que su hijo fue hasta el Hospital Mercedes para requerir los servicios de la ambulancia. En dicho nosocomio no estuvieron más de media hora. "La doctora me dijo que lo que tenía era una borrachera", explicó la señora. En tanto su hijo agregó que al regresar a la casa, Ruben "no podía estar parado, y tenía la vista perdida". Como no paraba de vomitar volvieron a solicitar la ambulancia del hospital. "Ya eran como las 3 de la madrugada -acota el hijo-, y ahí empezó todo". La misma doctora que los había atendido anteriormente les repitió: "Lamentablemente, señora, va a tener que esperar que se le pase la borrachera", pero el hombre "empezó con la vista desviada y no se podía sostener; le pedí por favor a la enfermera que me ayudara a llevarlo al baño y ella se negó. Entonces el acompañante de otro enfermo me ayudó a llevarlo", agregó Gladis Coria. Toda esa noche Ruben Sierra pasó sin ser visto por un médico y "a las siete de la mañana, ella (Gladis) me va a buscar a mí porque ya no podía con él; cuando llego me dicen que se había caído, porque en ese momento hizo el amague de pararse y se cayó". Por este golpe "le quedó un hematoma en el hombro y otro en la cabeza, y el ojo negro".
Martín agrega que "durante todo ese tiempo no lograron que lo viera ningún medico, o enfermero", pese a que ya llevaba más de dos horas internado. "Recién logramos que apareciera una doctora a las 11.30 o 12 del mediodía".
Al consultarlo sobre si al ser ingresado a piso el paciente no es recibido por un médico, Martín expresó: "No, ahí lo tiran arriba de una cama y espera que venga el médico a la hora que tenga que venir". Agregando que su padre "se quería parar" lo que lo obligaba a retenerlo, pero que en el intento muchas veces debió forcejear. Una situación que se extendió por toda la mañana del martes "y como todos estábamos cansados de luchar con él, dejé que lo ataran. Era horrible verlo, y te digo la verdad me sentía más atado yo en la impotencia de ver que no hacían nada. Veías que pasaban enfermeros para acá y para allá y nadie estaba con vos. Porque yo hasta las 11 de la mañana estuve solo. En algunos momentos me ponía a llorar por la fuerza que le tenía que hacer, me tenía que tirar arriba de la cama y hablarle fuerte y a veces le hablaba suave, no sabía cómo reaccionar. No sé las veces que se pegó en la cabeza porque al pararse se tiraba para atrás y se daba la cabeza contra la pared".
Recién a las 14.30 horas del martes Ruben Sierra es trasladado al Sanatorio Cams para que se le realizara una tomografía, en virtud del reclamo de la familia por el fuerte golpe que había sufrido al intentar levantarse. "El señor que estaba en la cama de al lado dijo que parecía que habían dado un macetazo en el suelo", agregó su hijo. "Aparte le pasaban tranquilizante por suero pero él se arrancó el circuito, quedó perdiendo sangre. Le dije a una enfermera y le puso una cinta así nomás por arriba y ya está. No le pusieron más el suero tampoco. No hicieron nada realmente, lo único fue tirarlo en una cama y que uno se hiciera cargo".
Gladis Coria agrega que en el pase del hospital al sanatorio todavía se seguía insistiendo "que estaba ebrio", pero la tomografía dictaminó que tenía un tumor cerebral.
Esta situación ameritó su traslado inmediato al Hospital Maciel en Montevideo; empezó "otra historia", agregó Martín. "Arrancamos más o menos a las 19 horas (del martes); cuando salimos nos dijeron que iba directamente a operarse, si se podía operar. Que estaba todo pronto, que lo estaban esperando. La cuestión que cuando llegamos allá nadie sabía nada. No sabían que venía un paciente de Mercedes y no había cama para él. Nos dijeron que teníamos que irnos para Tacuarembó". Posteriormente una comunicación telefónica con el neurocirujano confirmó que el traslado debió hacerse a Tacuarembó ya que "no había cama en el Maciel. Ahí fue que lo vio otro neurocirujano que me comunica que lo que tiene él no se puede operar, porque el tumor que tiene está alojado en un lugar que no se puede tocar", relató Martín. Agregando que a estas alturas su padre estaba "en coma profundo y que de un momento a otro podíamos esperar lo peor", según le comunicaron los facultativos en el Hospital Maciel. "Volvimos a Mercedes y llegamos como las 3 de la mañana", agregó Martín.
Actualmente Ruben Sierra se encuentra internado en el CTI del Sanatorio de Cams. El último parte médico, según relató su señora, es algo alentador ya que "salió del coma profundo; la doctora hablaba, y él movía las manos, levantó los pies", pero como agrega su hijo si lograse superar esta difícil situación "quedará con secuelas irreversibles. Puede que el derrame cerebral que tuvo fuese como consecuencia del golpe, o no, pero te queda la duda", concluyó Martín Sierra. La familia ya consultó a un abogado del medio e iniciará las instancias judiciales en lo que consideran un claro ejemplo de negligencia médica. *
Comentarios (beta!)