Esta propuesta, dada a conocer en el estudio "La protección social de cara al futuro: Acceso, financiamiento y solidaridad durante el Trigésimo primer período de sesiones de la Cepal (Montevideo, Uruguay, marzo 2006)", es ahora reforzada en el capítulo sobre Políticas públicas y transformaciones de la estructura familiar del Panorama social de América Latina 2006, divulgado esta semana.
Su principal objetivo es el cumplimiento pleno a los derechos sociales, en el marco de una solidaridad integral que combine mecanismos contributivos y no contributivos.
De acuerdo con el informe, las autoridades gubernamentales ya han reconocido las transformaciones de las familias, el aumento de su heterogeneidad, atribuible al crecimiento de las familias monoparentales, especialmente de las encabezadas por mujeres y de las uniones libres. Asimismo, se ha reducido el modelo nuclear tradicional, y las funciones desarrolladas en las familias y en los hogares se han modificado en virtud de la participación mayoritaria de las mujeres en el mercado laboral y de las transformaciones culturales producto de la modernidad.
Según las cifras disponibles, en las áreas urbanas de la región el 19% de los hogares y familias está encabezado por mujeres. En tanto, un 11,4% de las familias nucleares son monoparentales y éstas son mayoritariamente de jefatura femenina.
Hasta ahora, las políticas públicas diseñadas con la visión de un Estado de Bienestar centrado en la sociedad del trabajo, asumían una familia biparental estable y con roles establecidos para un jefe de hogar proveedor y una cónyuge dependiente y protegida. Sin embargo, el informe señala que la baja cobertura de las políticas diseñadas bajo esa lógica y la falta de protección para las familias y sus integrantes requiere hoy examinar con mayor profundidad las transformaciones familiares y las políticas y programas orientados a mejorar su bienestar.
Estas modificaciones, ligadas a cambios demográficos, culturales y económicos, responden también a la falta de atención que han recibido las familias en el diseño de las políticas públicas y demanda de un cambio de enfoque que garantice el bienestar de las personas. En particular, la Cepal subraya que es preciso ocuparse por la economía del cuidado mediante el apoyo a las familias para asegurar la protección de los niños, los adultos mayores que no se valen por sí mismos y los discapacitados.
Asimismo, del examen de las políticas y programas orientados a las familias se desprende que no existe actualmente en la región una concepción integral de la familia, un diagnóstico actualizado de las necesidades de sus integrantes, ni una red de servicios que garantice una adecuada protección social.
El Panorama social 2006 destaca, sin embargo, que existen en la región algunos programas de gran cobertura orientados a las familias, principalmente los de transferencias condicionadas de ingresos, cuya coordinación no se encuentra en instancias que corresponden a instituciones a cargo de los temas de familia.
Por su parte, las autoridades confirman que entre los principales problemas de financiamiento de las políticas orientadas a las familias se encuentran los montos reducidos, la falta de compromiso institucional con los programas, y la ausencia de articulación y coordinación entre ellos. *
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