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Las lluvias han cesado y los ríos que días atrás provocaron la peor inundación en muchos años comenzaron a descender. El retorno a los hogares de las personas evacuadas y autoevacuadas se está llevando a cabo lentamente. En las zonas más afectadas la vuelta se hace muy difícil. Las pérdidas para algunas familias fueron importantes. Parte del daño será compensado con las donaciones enviadas a los departamentos afectados por instituciones de todo el país. Pero en algunos casos, en los cuales las pérdidas fueron casi totales, la donación será más que nada simbólica.
Mañana llega una misión especializada de la ONU que recorrerá las zonas afectadas y podría llegar una ayuda de hasta 2 millones de dólares de la Cruz Roja Internacional.
Los comités de Emergencia de los distintos departamentos mantienen la preocupación de que los evacuados que retornen a sus casas tomen medidas higiénicas para evitar la transmisión de enfermedades.
Hasta el momento quince familias retornaron a sus hogares, mientras las aguas del río Negro continúan bajando lentamente. Diferentes cuadrillas de trabajadores municipales, de UTE, Antel y OSE desarrollan un intenso trabajo en las zonas afectadas por la creciente.
En el plan Vuelta a Casa, como lo ha llamado el Comité Departamental de Emergencia, resulta intenso el trabajo de limpieza en las zonas afectadas. Esta es la fase más compleja del trabajo ya que muchas familias se encuentran con un panorama realmente desolador al regresar a sus casas, donde además de la suciedad se enfrentan con diferentes destrozos provocados por los elementos arrastrados por el agua.
Paralelo a ello se realizó la fumigación en la ex Chacra Postiglione y limpieza de la zona, complementada con la campaña de vacunación emprendida por el MSP, como forma preventiva en la población afectada, especialmente a los niños.
Ayer domingo, Día de la Madre, la Intendencia Municipal de Soriano (IMS) distribuyó obsequios entre las madres que se encuentran evacuadas en centros transitorios como una forma simbólica de solidaridad con los más perjudicados.
En tanto, UTE informó al Comité de Emergencia que este domingo la central hidroeléctrica de Palmar realizó una maniobra en la represa para disminuir el caudal de evacuación, pasando a la Etapa 27, evacuando 6.400 m3/seg. En consecuencia se espera que el río Negro continúe descendiendo y eso posibilite el regreso paulatino de las familias, en medio de un clima seco pero muy frío.
El teniente coronel Oscar Martirena, secretario del Comité departamental de Emergencia, informó al diario LA REPUBLICA que la situación se encuentra "más normalizada". De los 450 evacuados, alrededor de 180 ya retornaron a sus hogares, mientras que de los autoevacuados, alrededor de 2.000 personas, más de la mitad retornaron en los últimos días.
En una de las zonas donde hubo más afectados por la crecida del río Cebollatí, La Charqueada, las personas también están retornando de a poco.
El río Olimar está por debajo de 4 metros, lo que es considerado próximo a lo normal. Al no pronosticarse lluvias para los próximos días, se espera que la crecida continúe disminuyendo.
Actualmente el Comité Departamental de Soriano tiene el objetivo de que la gente retorne a sus hogares con las mejores condiciones de seguridad posible. Es por eso que UTE está realizando revisiones eléctricas en las casas. Además el Comité brinda elementos de limpieza, para reforzar la higiene. Asimismo, por parte del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) se han formado cuadrillas de limpieza para colaborar con la limpieza de los hogares. El Ejército Nacional se ha encargado de la fumigación de hogares, siempre y cuando los propietarios autoricen la tarea. Por otra parte la comuna está efectuando trabajo de caminería, para mejorar el estado en que han quedado algunas rutas nacionales.
Aunque en Durazno comenzó el retorno a los hogares, el 80% de los refugiados aún permanece a la espera de poder emprender camino a casa. Las autoridades departamentales estiman que recién a mitad de semana la mayoría de los evacuados volverá a su lugar de residencia.
Las aguas del río Yi continúan bajando, se calcula que a siete centímetros por hora. Ayer la crecida se ubicó en 7,5 metros, casi 5 metros menos que escasos días atrás, cuando la situación era realmente preocupante.
El suministro de agua potable por parte de OSE también se está regularizando de a poco, pero por el momento no es aconsejable su consumo. Por este motivo las autoridades municipales continúan destacando entre los ciudadanos la conveniencia del uso de hipoclorito de sodio para lavar alimentos que no requieren cocción y para poder consumir el agua. *
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