La tarea cotidiana de estos profesionales de la salud mental consiste en llevar a cabo los peritajes psíquicos que el juez les solicita, para comprobar si en el momento de cometerse los delitos los implicados se encontraban en control de sus emociones y acciones. En los últimos tiempos el trabajo de los psiquiatras aumentó, debido a la gran cantidad de crímenes derivados del consumo de pasta base.
En todo el país trabajan 24 peritos psiquiatras. Roberto Mosera, uno de ellos, explicó a LA REPUBLICA que la Suprema Corte de Justicia (SCJ) propuso al Parlamento, en el marco de la Rendición de Cuentas, una modificación del salario básico de los médicos que trabajan para la Justicia. Sin embargo, dejaron fuera del acuerdo a los psiquiatras.
El aumento para los médicos forenses se había solicitado teniendo en cuenta que se trata de un trabajo insalubre. Los psiquiatras dicen no entender el porqué de la discriminación, y aseguran que el trabajo pericial psiquiátrico "también es insalubre". Además, insisten en que cuando se declara que una tarea tiene esa característica los trabajadores reciben una batería de beneficios de la que su gremio quedará excluido.
"Pensamos que esta medida se tomó contra los psiquiatras forenses. Es una actitud que no tiene lógica; no es racional", dijo Mosera. El psiquiatra aclaró que lo único que solicitan es que se los incluya en la Rendición de Cuentas que envió la SCJ al Parlamento. Antes de llegar a esta medida de fuerza los psiquiatras se reunieron con el director general de Servicios Administrativos del Poder Judicial, quien es autor de la resolución. Además, dialogaron con los ministros de la SCJ y con su presidenta, Dra. Sara Bossio.
"Nos escucharon muy bien pero no nos dijeron nada; son pocos ágiles para responder", indicó Mosera. Por ese motivo, los profesionales decidieron detener sus actividades, con el apoyo del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), la Sociedad de Psiquiatría del Uruguay (SPU) y la Asociación de Psiquiatras del Interior (API). *
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