Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Suelo resbaladizo. Imprudencia. Fallas mecánicas. Encandilamiento. Curva peligrosa. Poca visibilidad. Altísima velocidad. Alcohol. Drogas. Sueños. Mal manejo. No respetó el cartel de "Pare". Avenida peligrosa. Adelantamiento incorrecto. Y mil "yerbas más". Infinitas. Los accidentes de tránsito... de película... De terror. Imparables. Teñidas de rojo. Sangre, lágrimas, dolor. Cada día, sin pausa ni tregua, cobrando su cuota de vida. Puntualmente "Recargos e intereses", de esta imparable hecatombe, van aparte. Son los que no mueren, pero quedan mutilados y destrozados de por vida. La espeluznante y fatídica racha de accidentes, totalmente fuera de control. Imparable. Accidentes de tránsito. Locura asesina y supresora de jóvenes vidas. Que nunca más regresarán a su hogar. Ahora, se agregó una nueva moda. Otra frutilla que engalana y adorna la torta de la crónica roja. Las bicicletas. Tienen todo el derecho de transitar. Pero no a ser protagonistas de muerte. Hay que ver, para quedar petrificados, anonadados, asombrados, aterrorizados, cualquier calle de nuestra ciudad. El caos, el desprecio por la vida propia, ni qué hablar de la ajena, al caso da igual, es la tónica permanente de todos los días. Son muchos autos, comentan algunos. No es así. Las últimas estadísticas indican 1,8 fallecidos por día, 650 vidas jóvenes en su mayoría, es el saldo trágico, que nuestra sociedad paga. Lo pagamos todos. Porque nadie escapa de estar involucrado. Todos somos asesinos y víctimas en potencia. Los transeúntes también. Toda edad. Sexo. Las autoridades que años atrás (1,2,3) planificaban y estudiaban estrategias, hoy día sólo informan de los acontecimientos.
Sálvese quien pueda. O muera en el intento. Es que el tema accidentes ya quedó incorporado al panorama cotidiano. No causa más los sentimientos de ayer. Amigos/as. Ustedes, y yo, protagonistas del asfalto, ya sea carretera, calle o vereda, debemos orar. Rezar. De autor anónimo, creo conveniente compartir entre todos.
"Oración del conductor". Dice:
Señor, dame una mano segura y una mirada vigilante. No quiero muertes en mi ruta. Quiero defender la vida que tú haces palpitar en cada hombre. Jamás querré estropearla. Quiero que el auto que manejo sea un verdadero servicio humano. Que el gusto por la velocidad no me impida gozar la belleza de las flores y los campos, de las montañas y los valles, de los seres y cosas lindas que has hecho para ver. Señor, quiero un gozo y tu paz en mi camino. Ven conmigo. Amén.
Tal vez, Dios lo quiera y nos ilumine, podemos revertir, mas no sea en parte, esta racha permanente de tanta angustia y dolor. Recordemos todos. La vida nos fue dada para vivirla. No destruirla. Pongamos cada uno de nosotros un poco de empeño en conservarla. Tal como debe ser. ¡Viva la vida!
Cordiales saludos,
CARMI RAUCH
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Hablar del contador José Pedro Damiani, actual presidente del Club Atlético Peñarol (momentáneamente alejado del cargo por razones de salud), es mencionar a uno de los mejores (si no el mejor) dirigente del fútbol uruguayo de los últimos 50 años.
Su vasta trayectoria en el deporte, es por demás conocida, al igual que las múltiples facetas que conforman su férrea personalidad.
Por lo tanto voy a soslayar la biografía del contador Damiani y voy a ir al motivo central de esta nota, que no es otro que el de restablecer la verdad histórica.
Sabido es que en los últimos años ha sido combatida ferozmente la conducción de Peñarol a cargo del contador Damiani, por un sector del periodismo deportivo y una implacable oposición, pues bien: para que el pueblo peñarolense juzgue y a la afición deportiva en general acá van los siguientes números estadísticos con rigurosa objetividad.
Ciclo del contador Damiani (1993-2007), se disputaron 14 campeonatos uruguayos.
Peñarol ganó 7, Nacional 5 y Danubio 2. Dividido dicho período en septenios:
* Primer septenio 1993-1999
* Peñarol ganó 6 campeonatos uruguayos
* Nacional sólo 1 (logrando Peñarol en ese ínterin su segundo Quinquenio de Oro)
Segundo Septenio 2000-2006/7
Nacional ganó 4: Danubio 2 y Peñarol sólo 1 pero con el importantísimo atenuante de que en medio de dicho período, Peñarol fue despojado de 4 jugadores (3 de ellos titulares de la Selección uruguaya) amén del enorme perjuicio económico-financiero provocado por tal motivo y de la quita de puntos, no siempre en forma justificada.
En el denominado "Campeonato Aparte" emergente de los enfrentamientos entre Peñarol y Nacional: arrojan los siguientes guarismos.
Se han enfrentado en 68 oportunidades
Peñarol ganó en 33: Nacional en 20 y 15 empates.
Goles convertidos: 187.
Peñarol convirtió 102, Nacional 85.
Primer septenio: 1993-1999.
Se enfrentaron en 40 oportunidades,
Peñarol ganó en 24: Nacional en 9 y 7 empates.
Goles: 118 Peñarol, convirtió 69 y Nacional 49.
Segundo Septenio (2000-2006/7)
Se enfrentaron 28 veces.
Peñarol ganó 9: Nacional 11 y 8 empates.
Goles: 71. Peñarol convirtió 34, Nacional 37.
Como se ha dicho en forma reiterada por el sector de "periodistas" deportivos mencionados anteriormente (censores implacables de la conducción del contador Damiani) que estos últimos cinco años han sido los peores en Peñarol y la peor conducción de los últimos 50 años, acá va el detalle de los mismos:
Año 2003 Campeón Peñarol: Año 2004 Danubio 2005/6 - Nacional y 2006/7 Danubio.
Clásicos disputados: 18.
Peñarol ganó 6, Nacional 7 y 5 empates.
Goles convertidos: 45.
Peñarol convirtió 22 y Nacional 23.
Del pormenorizado detalle que arrojan los números de la conducción del contador Damiani al frente de Peñarol al cabo de 15 años de actuación ininterrumpida, surge claramente que su desempeño ha sido excelente.
El primer septenio se puede catalogar de brillante.
En el 2º Septenio tuvo que hacer frente a tremendas dificultades, fruto de factores exógenos. Como ser el enfrentamiento con el contratista señor Francisco Casal, en defensa de los sagrados intereses de Peñarol, al tiempo que mantener la soberanía e independencia del Club, pero para ello debió enfrentar el "stablishment" del fútbol, en el cual el señor Casal es "amo y señor", dominando todos los "estamentos" del fútbol, contando a su vez con la complacencia de un importante sector de periodistas que trabaja para él (son empleados de Casal), por lo que no se necesita ser muy "Zahori" para darse cuenta de que toda esa feroz campaña contra Peñarol y su presidente obedecía al cumplimiento de un "mandado" y para comprobar lo que digo, basta con observar el "comportamiento" de esos mismos periodistas, después que los actuales dirigentes que están comandando a Peñarol sucumbieron ante el "poder" (hecho que como socio vitalicio que soy, repudio profundamente), han cambiado la "tónica" de su comentario, ya no hay más "sesudos" editoriales contra Peñarol... ¡Para más claro, echarle agua!
Contra todo eso debió luchar el contador José Pedro Damiani, hombre preclaro que va en el ocaso de su vida, ha dado maravilloso ejemplo (a las nuevas generaciones) de amor, entrega y sacrificio por el club de sus amores al cual entregó lo mejor de su vida. Como contemporáneo del contador Damiani sentí la necesidad de escribir esta modesta nota (dada mi condición de autodidacta) para rescatar la verdad histórica y a la vez destruir la falacia esgrimida con fines inconfesables.
OBDULIO C. MENA GUILLEN - (SOCIO VITALICIO Nº 8794)
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