La ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, y su homóloga de Salud Pública, María Julia Muñoz, acompañaron ayer a la directora general de la Organización Mundial de la Salud en su recorrida por el hospital Saint Bois, donde se está construyendo un centro oftalmológico que será de los más modernos de Latinoamérica.
La visita comenzó con una recorrida por el pabellón donde se encuentran internados los reclusos que están infectados con VIH-sida y luego continuó por los pabellones donde se están realizando las obras del centro oftalmológico, que se prevé estén culminadas para fines del mes de setiembre.
Las jerarcas fueron escoltadas en su recorrido por múltiples personas, dentro de las que se destacaban la embajadora cubana en Uruguay, María Elena Ruiz, y varios médicos cubanos, además de otras autoridades de ambas carteras.
La directora de la OMS se detuvo en varias ocasiones para hacer preguntas acerca de las obras y de las características que tendrá el centro una vez culminado. También aprovechó la oportunidad para elogiar a las autoridades uruguayas por su franqueza a la hora de mostrarle la realidad uruguaya.
"Normalmente cuando me llevan a los lugares me muestran sólo lo bueno, por eso estoy asombrada de ver lo honesto que ha sido el gobierno al mostrarme no sólo lo bueno del hospital, sino también lo malo", señaló Chan.
En diálogo con la prensa luego de culminada la visita, la directora resaltó dos aspectos centrales: por un lado, la buena colaboración del gobierno cubano y el uruguayo para mejorar la salud oftalmológica y, por otro, la asistencia conjunta de los pacientes reclusos que llevan adelante el Ministerio de Salud Pública y Ministerio del Interior.
"La prestación de servicios de salud a sujetos privados de libertad siempre es una tarea difícil, pero la cooperación entre el Ministerio de Salud Pública y el Ministerio del Interior es una muy buena manera de hacerlo.
Estoy contenta de ver una buena discusión colegiada", señaló Chan.
La jerarca culminó sus apreciaciones agradeciendo al gobierno y al pueblo uruguayo por el cálido recibimiento y manifestó que espera poder volver al país pronto para poder ver los frutos de la aplicación de la reforma de la salud.
"Las reformas de la salud nunca son fáciles y siempre exigen un continuo trabajo. No hay soluciones ya diseñadas para ningún país, pero tengo confianza en que este gobierno lo va a poder hacer", concluyó.
La ministra Muñoz manifestó que la visita al Saint Bois tuvo que ver con que su cartera entendió importante que la directora pudiera conocer el primer nivel de atención a la salud para llevarse "una visión general del país", y resaltó la "duda social" que tiene el gobierno con la población privada de libertad que es atendida allí.
Sin embargo, destacó que se está "transformando el viejo hospital Saint Bois en un hospital que dé lugar a internación en general, cirugía, pediatría y partos normales, además del centro oftalmológico que abrirá próximamente sus puertas".
Por su parte, la ministra Marina Arismendi resaltó que con la creación del centro oftalmológico lo que empezó siendo una política de emergencia, mediante las operaciones realizadas en Cuba, se convierte en una política pública permanente.
"Será un centro para que todos los uruguayos y uruguayas van a poder operarse en Uruguay", dijo la ministra. *
Comentarios (beta!)