MARIO DELGADO GEREZ
Se estima que son más de 2.000 las personas de esa nacionalidad que se encuentran en Montevideo luego de llegar en busca de trabajo.
"Estamos muy consternados por lo que ha pasado. Han sido muchos los muertos y seguimos la noticia que dan los diarios, la radio y la televisión. Hemos querido comunicarnos con nuestro país, pero tenemos dificultades para hacerlo", expresaron.
Buena parte de los casi 2.000 peruanos que hoy viven en Uruguay integran la flota pesquera; otros trabajan en la construcción, algunas son empleadas domésticas y no faltan quienes vivan de la música.
En la esquina de Ciudadela y 25 de Mayo existe una pensión que es compartida por un alto número de peruanos. Hasta allí concurrió un equipo de LA REPUBLICA para interiorizarse de cómo vivían el infortunado momento. Mucha congoja, desazón y angustia se pudo observar entre ellos. También nos comentaron que quienes llegaron a Uruguay y residían en la zona donde el terremoto provocó mayores destrozos (Ica y Pisco) están hoy embarcados.
Sin embargo Carlo, que es oriundo de Chiclallo, comentó: "En la ciudad de donde vengo hubo un temblor, pero no como en Ica y Pisco. Muchos paisanos tienen familiares en estas ciudades, pero en estos momentos están embarcados. Supongo que ellos también siguen con angustia por lo que pasa en Perú". Carlo añadió que quienes pasaron en algún momento por situaciones parecidas, en otros movimientos o temblores, saben "lo que es eso".
María, que es de Lima, expresó: "Sabemos que ha habido cantidad de muertos, la mayoría en Pisco. Tengo familiares allá, pero no me he podido comunicar para saber si alguno fue afectado por el terremoto".
Manuel, otro de los peruanos consultados, dijo que el terremoto afectó la zona costera. "La mayoría de la población de Ica y Pisco viven de la pesca. Fue una cosa muy fea. Nosotros seguimos la noticia por televisión. Somos de otra parte del Perú, del departamento de San Martín, en la zona selvática, pero igual nos duele lo que ha pasado. Tengo amigos que están hoy en Uruguay y son de Ica o Pisco", comentó.
Ana vino a Uruguay invitada por la Cámara de Comercio Uruguay-Perú para exponer sus artesanías, hace unos diez años, y llegó para quedarse. Sus padres siguen viviendo en Lima. Hoy regentean el restorán "12 y 12", en la Ciudad Vieja.
"La verdad que estamos muy apenados porque son nuestros compatriotas. Estamos viendo qué podemos hacer por ellos. Vamos a ver si nos juntamos unos cuantos cuanto para enviar nuestra ayuda".
Ana dijo sentirse afortunada por haberse podido comunicar con sus padres, pero subrayó, como otros de los peruanos que hablaron con LA REPUBLICA, que muchos de sus compatriotas no han podido conocer noticias sobre lo que ocurre con sus familiares. *
Comentarios (beta!)