XOSE DE ENRIQUEZ - CANELONES
Dos años atrás se realizó un relevamiento que constató la existencia de un grupo tejedoras artesanales trabajando en condiciones laborales precarias en San Antonio y Santa Rosa. Posteriormente se implementaron algunas medidas y se llevaron a cabo acciones que ahora han dado sus frutos.
Desde las Juntas Locales de las localidades canarias de San Antonio y Santa Rosa, se iniciaron los contactos con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) y el Area de Género y Equidad de la Intendencia de Canelones (IMC) para implementar cursos y talleres de capacitación avalados por el propio Ministerio, que ofrecieran a estas trabajadoras la posibilidad de complementar sus conocimientos y recibir, además, un certificado para afrontar las condiciones actuales del mercado laboral.
Una vez finalizadas las gestiones, que implicaban entre otras cosas conseguir un local donde realizar los cursos y un equipo docente, se pusieron en práctica los diferentes módulos del curso Perfeccionamiento, Diseño y Comercialización de Tejido, perteneciente al programa Proimujer (Promoción de Igualdad de Oportunidades para las Mujeres en el Empleo y la Formación Profesional) de la Junta Nacional de Empleo, en convenio con Cinterfor/OIT. Dicho curso comprendió 500 horas de clase, en las que las alumnas aprendieron diferentes técnicas de tejido y las nociones básicas de cómo llevar adelante su propia empresa.
Para la finalización del curso, el pasado sábado 18 de agosto se realizó la entrega de certificados en el local cedido para las actividades por la Parroquia de San Antonio, acto en el que las egresadas repasaron las experiencias vividas y el saber adquirido, mostraron algunos de sus productos y compartieron experiencias con egresadas de diferentes cursos de otras zonas del país que ya se han hecho camino en el mercado.
No faltaron, en la ocasión, momentos de honda emoción y agradecimientos a los docentes y autoridades comunales y ministeriales que se hicieron presentes en el lugar. Al respecto, Rosmary Rosas, una de las egresadas del curso, expresó: "El proyecto nos dejó no sólo un aprendizaje, sino también la calidad humana que nos dieron los profesores. Nos sentimos valoradas como mujeres; estamos en localidades muy pequeñas en donde hay pocas fuentes laborales, por eso fue muy importante el apoyo de la Junta Local". Rosmary destacó que las autoridades detectaron la necesidad de trabajo en una zona donde hay muchas tejedoras que nunca han sido bien remuneradas.
Gustavo Delgado, secretario de la Junta Local de San Antonio, dijo que desde que asumieron la meta fue "brindar todo el apoyo en lo que refiere a la formación de nuestros ciudadanos". "Vimos que estas tejedoras recibían una remuneración que ni siquiera podemos llamar salario, y la idea es dignificar lo que han venido haciendo hasta hoy", afirmó. *
Comentarios (beta!)