Lic. Soledad Márquez
Estimada Soledad: quiero referirme a la carta publicada el domingo 12 por una señora de 71 años. Yo también soy veterano y creo que puedo brindar un enfoque de interés. Después de una vida sexual activa y gratificante se me presentaron los problemas de erección. El viagra me dio la solución. A cierta altura lo compartí con Vimax de laboratorio uruguayo y también de muy buen resultado. La clave es tener paciencia, mucha paciencia, no precipitarse y hacer absolutamente todo en acuerdo y connivencia con la pareja. Respetarse, hacer todo de común acuerdo, buscando entre los dos las mejores condiciones. De esta manera se puede llegar a una frecuencia de dos veces por semana, aproximadamente, plenamente satisfactoria. Tener paciencia significa esperar por lo menos una hora después de la ingestión de la pastilla permaneciendo ese tiempo juntos... pero iniciar recién después el juego amoroso en todas sus variantes en forma prolongada, sin apuro, sin ansiedad, para llegar después a la culminación.
La pastilla obra mediante la excitación sexual, no por la simple acción de ingerirla. Una crema de base acuosa en la etapa previa puede facilitar y mejorar la relación. Aprovecho para una reflexión sobre sus respuestas que comparto en general salvo en el aspecto que voy a señalar. Ud ha dicho y lo ha reiterado que la relación sexual no es sólo la penetración, el coito sino todo el conjunto de afectos y estímulos que se prodiga la pareja. Esto último es cierto pero llegar a la culminación es esencial, imprescindible, Todo lo anterior debe preparar ese momento mágico que además siempre es distinto. De lo contrario sobreviene una frustración.
Creo que no hay que renunciar en llegar a la culminación, su fórmula puede conducir a contentarnos con menos del placer que puede proporcionarnos el acto sexual pleno.
Siento que su aporte es exclusivamente desde el ángulo masculino y que poco o nada le aporta a la señora de la pregunta que usted menciona. No me queda claro a qué llama usted "la culminación"... Si se refiere al orgasmo, éste puede vivirse de muchas formas con o sin coito o penetración.
Cuando hablo de que puede haber relación sexual sin penetración y que se puede transmitir mucho placer de esa forma, tengo en cuenta numerosos problemas, disfunciones, enfermedades, impedimentos varios, riesgos de concepción no deseada, embarazos complicados, pero también la creatividad que amplie las posibilidades de las personas en esa instancia...Sobre todo, quiero hacer la diferencia entre tres formas de vivenciar la sexualidad compartida. Una, llamada "coitocéntrica" en la cual, si no hay un pene erecto nada sirve y todo es frustrante y puede estar basada exclusivamente en el placer y orgasmo de uno solo de los partenaires; dos: la que denomino "relación sexual" propiamente dicha, que abarca un contacto físico mayor, que puede incluir todo el cuerpo, incluyendo o no el coito, según las circunstancias, posibilidades y/o deseos, .en la que ambas personas pueden llegar al orgasmo o sólo una de ellas y esto bastará para dar por finalizado el encuentro... Y una tercera forma que defino como "hacer el amor", en que se busca no sólo el propio placer sino el de la otra persona, en que ambos se tienen en cuenta en esta experiencia o encuentro, sin egoísmos, en que se esperan, se preocupan por el/la otro/a disfrute, se sienta bien, porque su base es la comunicación de sentimientos. Puede o no haber penetración, puede o no haber orgasmo, pero los dos se sentirán gratificados y gratificadores.
Buenos días. Quisiera consultarle si el orgasmo prematuro tiene algun tratamiento en la mujer...yo lo padezco...y si puede darme algunas recomendaciones le agradecería mucho. Saludos desde Colombia.
Quiero entender que te refieres al patrón tetánico, en que la mujer, una vez logrado su orgasmo, rechaza todo tipo de caricias y estímulos, alejando a su pareja e impidiendo todo tipo de juego sexual posterior.
Es una respuesta patológica y la forma de solucionarla es la terapia de la pareja, con apoyo psiquiátrico.
Quiero agregar que la mujer puede tener otros tres patrones orgásmicos normales o sanos: 1. el monorgasmo, en el cual, una vez llegado al clímax, aunque se continúe con los estímulos éste no se repite; 2: el patrón multiorgásmico, que permite que la mujer tenga numerosos orgasmos, de diferentes intensidades, mientras se mantienen los estímulos y 3. el poliorgásmico, en el que se logran no más de 5 o 6 orgasmos de idéntica intensidad. Me alegra mucho que me leas desde Colombia...
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