Comenzó ayer la cuarta competencia nacional de sumo de robots en el Faro de la Facultad de Ingeniería. Unas 50 máquinas se estarán enfrentando durante esta semana para medir fuerza, pero sobre todas las cosas inteligencia, destreza, y el espíritu innovador de quienes las fabrican.
Gustavo Armagno, docente de la Facultad de Ingeniería, dijo ayer a LA REPUBLICA que en la competencia de sumo "se sacan los gordos y se ponen los robots". Así explicó de forma sencilla la similitud de la competencia olímpica con el encuentro que se realiza desde ayer en Montevideo.
El docente integra un equipo de profesionales que trabaja para llevar adelante esta disciplina y para profundizar la investigación en el campo de la robótica. La organización realizó una convocatoria para participar en tres categorías. Una de ellas es la competencia donde particulares y profesionales participan con los robots proporcionados por la propia organización del evento. La otra le da la posibilidad a los liceales de participar con los robots, también proporcionados por el INCO, pero los estudiantes deberán encargarse del programa de lucha. La tercera categoría es abierta a todo aquel que traiga su propio robot.
La competencia sigue el mismo principio que el sumo, donde un participante se enfrenta a otro para sacarlo del perímetro. En este caso, los robots deben quitar del perímetro llamado Dohyo (ver recuadro) a su oponente. La variable es que estos robots son independientes. "Son robots autómatas, a los cuales se les programa una estrategia de lucha", por lo que "no son manejados por nadie".
Cada máquina cuesta 200 dólares, y son armados por el equipo de investigadores del INCO, aunque el equipo chileno traerá su propia máquina. "Ellos tienen su propia camiseta", dijo al explicar cómo son los robots. Tienen forma cúbica y ruedas al costado, y "no son humanoides", aclaró Armagno.
Uruguay participó en agosto de este año de un campeonato de fútbol de robots celebrado en Argentina.
Nuestro país terminó en el tercer puesto. Armagno señaló que más allá de la competencia "esto es un intercambio de conocimientos". *
Dohyo: cilindro de 5 centímetros de altura y un diámetro de 154 centímetros (incluyendo el borde). Las líneas de inicio (sikiri-sen) son indicadas por dos líneas marrones de 2 centímetros por 20. Cada línea se ubica a 20 centímetros del centro del Dohyo. La línea del borde es de 5 centímetros de ancho y de color blanco. El borde se considera interior al Dohyo. El exterior del Dohyo se extiende por lo menos hasta 1 metro desde el borde, siendo su color cualquiera excepto blanco o marrón.
¿Cómo jugar?
Una partida consta de tres sets (o chicos) de un minuto cada uno. El primer participante en ganar dos puntos (yuko) es el ganador de la partida. Cuando ningún participante recibe puntos, el ganador es decidido por el jurado. Si no hubo superioridad evidente y no es posible determinar un ganador, puede realizarse un nuevo juego de tres minutos.
Puntos Yuko
Los siguientes son considerados puntos Yuko:
* Cuando un robot saca a su oponente del Dohyo.
* Cuando un robot sale del Dohyo por sus propios medios (por cualquier razón).
* Cuando un robot es descalificado o recibe más de una advertencia.
Robots:
- El robot debe caber en una caja de 20 centímetros de ancho por 20 de largo. No hay restricciones de altura.
- El peso del robot no debe exceder los 3 kilos.
- El robot debe ser autónomo.
- No debe tener partes que puedan dañar al Dohyo o al otro robot.
- No debe emitir líquidos, polvos o gases.
- Tampoco debe poder arrojar proyectiles ni contener partes que lo fijen al suelo del Dohyo.
- Lo robots deben estar diseñados para colocar los parches proporcionados por los organizadores del evento, en la cara superior de éste. *
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