El jefe del Departamento de Cirugía de Columna de la Asociación Española, doctor Miguel Karsaclian, quien dirigió la operación, dijo ayer en una conferencia de prensa efectuada a pocos minutos de finalizada, que la intervención "había sido un éxito".
El médico explicó el procedimiento minuciosamente. "Se llevaron a cabo importantes estudios previos, como tomografías muy detalladas que mostraron con exactitud dónde estaba alojado el proyectil. Eso nos daba la certeza de que podíamos operar minimizando al máximo los riesgos que siempre existen en este tipo de intervenciones", comentó el cirujano.
"Luego de obtener esos datos, trazamos el 'mapa' de la operación. Comenzamos por el lugar donde estaba la bala, o sea, la espalda del pequeño. Con cuidado extrajimos el proyectil, que estaba alojado muy cerca de la cuarta vértebra lumbar, en un lugar nada fácil de acceder", narró.
Si bien la intervención salió "mucho mejor de lo que se esperaba en una primera instancia", dijo el doctor Carlos Rocca que es miembro del equipo de cirujanos que participó en la intervención que duró una hora y media aunque "aún persiste un muy pequeño daño neurológico, generado por la minúscula compresión que un fragmento de hueso provocaba". No obstante, aclaró que, gracias a la edad de Leonardo, este hecho "no influenciará en la total recuperación de los movimientos de sus piernitas", las que, en palabras del profesional, "se movieron ni bien terminamos".
Ambos médicos finalizaron diciendo que la situación era "reconfortante" y manifestaron que, "si sigue todos los pasos indicados", en un mes el pequeño "podrá caminar nuevamente".
En tanto, el gerente general de la Asociación Española, Oscar Magurno, destacó la labor del cuerpo médico que llevó adelante la intervención. "Me alegra que dentro de los profesionales con que contamos en nuestra institución, se encuentren personas como los doctores Karsaclian y Rocca. Hicieron un trabajo que requiere una sabiduría y una sensibilidad enorme, y lo cuentan como si no hubieran hecho nada. Eso es notable", enfatizó.
Por su parte, la abuela materna de Leonardo, Susana Miguenz, no podía esconder su emoción y su satisfacción con el resultado logrado.
"No tengo palabras para agradecer a los médicos, a la (Asociación) Española y al señor (Oscar) Magurno por haberle devuelto las esperanzas a mi nieto y a toda la familia. Estoy tan alegre que no me salen las palabras", expresó.
La mujer, de 57 años, relató: "Ni bien se le pasaron los efectos de la anestesia, Leo se despertó y llamó su madre. Estaba muy inquieto y 'jeringoso' por las vías y caños que tenía alrededor, pero eso no es nada al lado de lo que pasó. Está volviendo a la vida".
Embargada por una serie de sentimientos encontrados, la abuela recordó: "Va a poder volver a usar los disfraces de los superhéroes que tanto quiere. Va a saltar vestido de Superman, del Hombre Araña, de todo lo que quiera, y los que no tenga se los voy a hacer".
Antes de finalizar sus declaraciones, la mujer volvió a criticar la atención que recibió su nieto en el Pereira Rossell, situación que la llevó a ser víctima de un preinfarto.
"Allá (por el Pereira Rossell) me lo trataron muy mal. A veces ni siquiera me lo atendían. Incluso me decían que quería fama con mi nieto. Como se equivocan. Sólo quería que mi nieto estuviera sano. Nada más, pero menos mal que pude traerlo para acá (por la Asociación Española), donde los médicos valen mucho".
El padre del pequeño, también de nombre Leonardo, tampoco lograba esconder su emoción y no se cansaba de demostrar su gratitud con el trabajo que realizaron los cirujanos.
"Agradezco a todos lo que hicieron por Leo, y no tengo más palabras que esas. Comparto lo que dijo doña Susana: mi hijo se va a recuperar y va a correr como lo hacía todos los días, y eso no tiene precio. Ese momento será inborrable para mí y toda la familia". *
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