En el año 2007 viven alrededor de 3 millones y medio de personas con esta enfermedad en el continente americano. El 60% de ellos habita en Latinoamérica y el Caribe. Se estiman 220 mil casos anuales y el 2% corresponden a menores de 15 años.
"Más de un tercio de las nuevas infecciones por VIH se han presentado en mujeres con parejas de mucho tiempo", relató el representante de la OPS en Uruguay, José Dora. "Ellas están en desventaja para protegerse", agregó.
Plegarias de médicos En el siglo XII el médico sefaradí Moisés Maimónides escribió
unas plegarias que son referentes, aún hoy, de la ética en la medicina:
* Llena mi ánimo de amor para el arte y para todas las criaturas.
* No permitas que la sed de ganancia y la ambición de gloria hayan de influirme en el ejercicio de mi arte (...). Sostén la fuerza de mi corazón, a fin de que siempre esté dispuesto para servir al pobre y al rico (...). Haz que en el que sufre, yo no vea más que al hombre.
* Que mi entendimiento permanezca claro a la cabecera del enfermo, (...) porque grandes y sublimes son las investigaciones científicas que miran a conservar la salud y la vida de todas las criaturas.
* Haz que mis enfermos tengan confianza en mí y en mi arte, y que sigan mis consejos y prescripciones. Aleja de sus camas a los charlatanes. (...)
* Incúlcame, Dios mío, indulgencia y paciencia al lado de los enfermos toscos y testarudos. Haz que sea moderado en todo, pero insaciable en el amor por la ciencia.
* Aleja de mí la idea de que lo sepa todo y de que todo lo pueda. Dame la fuerza, la voluntad y la ocasión de adquirir siempre mayores conocimientos.
* Que yo pueda hoy descubrir en mi ciencia cosas que ayer no llegaba a sospechar, porque el arte es grande, pero el pensamiento humano penetra siempre más allá.
Médico y mosquito Carlos Juan Finlay nació en la ciudad de Camagüey, Cuba, el 3 de diciembre del año 1833. Estudió en Estados Unidos la carrera de medicina y se doctoró en 1855. Revalidó su título en la Universidad de La Habana en 1857.
En 1881 fue a Washington como representante del Gobierno colonial ante la Conferencia Sanitaria Internacional. En esa ocasión, "enunció por primera vez su teoría de la transmisión de la fiebre amarilla por un agente intermediario", dice el autor de su biografía, doctor Antonio L. Turnes.
Su método era "alimentar al mosquito con sangre de casos de fiebre amarilla antes del sexto día de la enfermedad y aplicarlos después, con un intervalo de 48 horas a 4 o 5 días, a personas susceptibles. Su idea era producir una infección ligera con el objeto de obtener la immunidad", indica Turnes.
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