El llegar a la entrevista el grupo de deportistas celebraba que a Patricia se le suspendió una actividad y podía participar del encuentro de acrobacias aéreas previsto para el mismo día.
Las "telas", como las llaman, no son el único deporte que practican los entrevistados.
Damián Gutiérrez, por ejemplo, se describió como "un amante de los deportes". Corre, juega al fútbol, además de practicar paddle. Gabriel Zoccola está abocado a las acrobacias aéreas, y Patricia Mastroianni, además de hacer telas, baila tango. Más allá de la actividad que cada uno desarrolle, los une el ideal de modificar realidades sociales que a simple vista parecen imposibles de cambiar.
Cuando Gabriel comenzó a trabajar con las telas en una ONG del barrio Borro, no lo hizo por la disciplina artística en sí. Buscaba "una actividad deportiva, lúdica y atractiva" para los adolescentes. "Nos encontramos con la dificultad de déficit de atención por parte de los chicos. Hicimos varias dinámicas pero no conseguíamos la atención", contó Gabriel. Cuando empezaron a trabajar con las telas lograron captarla. "El miedo a caer" o "el hecho de estar solo con la tela" implica atención, comentó.
En cuanto a la experiencia en la ONG, Patricia dijo que "mejoró notoriamente el comportamiento de los chicos" durante las clases y hasta en otros ámbitos. "La propuesta no es que sean acróbatas, sino hacerlos sentir que es posible hacer cosas", destacó Gabriel. "Un alumno, por ejemplo, fue juntando coraje, formando su autoestima y ahora consiguió trabajo", agregó.
La experiencia también se llevó a cabo con chicos discapacitados y el resultado fue "muy satisfactorio", contó Gabriel. "El hecho de que un chico en silla de ruedas salga de ella y esté colgado en el aire es impresionante", explicó.
Personas de todas partes del mundo comparten el interés de construir a través del deporte. El próximo año se realizará el encuentro Sportmeet. Allí se reunirán "deportistas y gente vinculada al deporte que lo utilizan para la construcción de un mundo más unido", explicó Damián.
Será la primera vez que deportistas uruguayos compartan su experiencia con otras personas y al mismo tiempo aprendan de otros.
Sportmeet se realizó por primera vez en 2002, en Italia.
El encuentro responde a la renovación espiritual y social que constituye el fundamento de la experiencia del Movimiento de los Focolares, movimiento que surgió durante la Segunda Guerra Mundial, cuando las personas comenzaban a hacerse cuestionamientos existenciales.
Algunas respuestas las encontraron en los Focolares, que "si bien nacen como grupo católico, inmediatamente tuvieron adhesión de gente de diversa procedencia", explicó Inés Patrone, deportista e integrante del movimiento.
"Se trata de una corriente espiritual y de renovación de la Iglesia. Formamos parte de ella pero con el alma abierta a toda persona de buena voluntad", detalló Inés. La corriente integra a deportistas, artistas, educadores, economistas y políticos, entre otros. "El movimiento nos aporta una forma de vivir el deporte; nosotros no hacemos cosas grandilocuentes, pero sí pequeños aportes a la sociedad", dijo Inés.
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