Una vez más, como cada diciembre durante 47 años, la feria creada y organizada por Nancy Bacelo se constituye en un atractivo paseo que además de ofrecer variados espectáculos artísticos es un clásico de los regalos navideños elaborados por artesanos nacionales. Sin embargo este año, el de la edición 48ª, falleció Nancy Bacelo. Parecía difícil que la Plaza Florencio Sánchez del Parque Rodó, donde se asentó la feria hace ya mucho tiempo, volviera a lucir como "la feria de Nancy".
Con poco tiempo y gran incertidumbre, los artesanos se largaron solos a la aventura de armar una nueva feria. Los resultados están a la vista. Cada noche se llena de personas y el movimiento de ventas crece a medida que se aproxima la Navidad.
Adriana hace artesanías en cerámica y vidrio. Conversando con LA REPUBLICA, explicó: "Como se dijo el día de la inauguración, la feria es un bebé que Nancy gestó y ahora está dando sus primeros pasos".
Mientras Anabella atendía el puesto de artesanías en cuero, se quejó de que la feria próxima a la plaza, sobre Gonzalo Ramírez, "se roba muchos clientes". Al concluir la frase, llegó de visita una colega que trabaja en la feria contigua. La vecina fue muy bienvenida, más aún después de sus halagos sobre la decoración de los puestos. Entre risas dijo que donde ellos están es "un asentamiento" en comparación con el predio de Ideas+. Estefanía vende caleidoscopios de caña de tacuara. Para ella, las ventas vienen tranquilas, pero espera que mejoren sobre Navidad. "Poco y nada se viene vendiendo", comentó Anabella luego.
"Lo bueno es que al ser gratis la gente va observando qué puede comprar, y sobre los últimos días vuelve", comentó. Otro aspecto positivo es que la gente que deja las compras para el final compra artesanías de todos los precios, no sólo de las más económicas.
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