Obtener un paneo general de las playas rochenses es fácil. En general casi siempre hay un amigo, conocido o pariente que optó por pasar las vacaciones en la costa del Atlántico.
Ya desde antes de año nuevo la gente comenzó a llegar a los distintos balnearios de Rocha, y a medida que se aproxima el fin de semana el incremento de turistas es evidente.
Lucas (29) alquiló una casa a 20 metros de la playa La Viuda en Punta del Diablo. Llegó el 1º de enero y conversando con LA REPUBLICA aseguró: "Está llegando abundante gente al balneario; esto va a estallar el fin de semana".
Una barra de ocho amigas acampa en Santa Teresa. El camping "está lleno y se sigue llenando", comentó Patricia (26), luego de explicar todas las peripecias que tuvieron que pasar para conseguir una parcela libre. "Nos ofrecían una parcela sin luz, agua, ni sombra", dijo. Pero "no hubo caso", añadió Cecilia (26), "pusimos la carpa en otro lugar y ahora estamos disfrutando la sombrita de los árboles".
Lo más atractivo de Rocha es que hay playas para todos los gustos. Francisco (30) alquiló una casa junto a su novia. A diferencia de la mayoría de los visitantes, decidió estar lejos de la gente. "Estamos en La Esmeralda, algo así como el último balneario virgen de la invasión de los uruguayos, argentinos y brasileños", comentó.
La Esmeralda está ubicada entre Aguas Dulces y Punta del Diablo, y aunque es un lugar muy lindo, Francisco reconoció que teniendo auto la estadía es más cómoda. Además de la tranquilidad, aseguró que el balneario conviene en materia de precios. La cabaña le costó 30 dólares por día, mientras que en otros balnearios más populares la estadía diaria no baja los 50 dólares. Por otra parte, el camping de Punta del Diablo cuesta 110 pesos por día, mientras que el de Santa Teresa ronda los 200 pesos, dependiendo de la parcela.
"Llegamos el 1º y en dos días nos aclimatamos al ritmo lento de Rocha", comentó Juliana (30). Entre risas, explicó que "hacer un mandado" o "salir a comer algo" implica "mucho más tiempo" que en la capital.
Lucas también mencionó el tema. Contó que a primeras horas de día "se terminó el pan en Punta del Diablo".
Otra característica del verano en Rocha es el incremento de los precios, sobre todo en frutas y vegetales. Son un 30% más altos de lo normal. La diferencia se ve fundamentalmente en los productos que llegan de Montevideo; todo lo que proviene del Chuy es más económico.
La presencia de visitantes extranjeros es notoria en las distintas playas de Rocha. En el camping de Santa Teresa llama la atención la cantidad de brasileños. "Está repleto", contó sorprendida Cecilia, que junto a siete amigas más recorrieron los distintos predios en busca de una parcela libre. En Punta del Diablo son los argentinos los que se destacan. Juliana comentó que en el camping se veían argentinos de distintos lugares. Además, contó que en su corta estadía escuchó personas hablando en inglés, pero no distinguió de dónde eran.
La entrevistada destacó que en general en el camping hay familias o jóvenes que superan los veintipico, y que los más chicos alquilan con mucha gente casas más céntricas, "para estar más cerca de la movida", agregó.
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