Mario Delgado Gerez |
El director del centro, Yamandú Bermúdez Labanca, dijo a LA REPUBLICA que es "optimista" en que finalmente se arribe a una solución y se comience de inmediato a operar a quienes aguardan en lista de espera.
El Hospital de Ojos Saint Bois abrió sus puertas el 30 de noviembre. El 29, la inauguración contó con la presencia de algunos de los más destacados jerarcas del país, incluyendo el presidente de la República, Tabaré Vázquez.
Luego de meses de espera, el ansiado Hospital de Ojos del Saint Bois se convertiría en un centro de referencia nacional, integrado por 20 oftalmólogos uruguayos y 8 especialistas cubanos. Desde un primer momento, las autoridades insistieron en la legalidad de que se desempeñaran los médicos cubanos, que guiarían a los uruguayos en los primeros tiempos, sobre todo en lo referente a la tecnología ocular existente en el centro.
No obstante, la oposición de la Sociedad Oftalmológica Uruguaya (SOU) a que los cubanos se desempeñaran antes de que se revalidara su título atrasó los tiempos.
Según explicó la ministra María Julia Muñoz semanas atrás a LA REPUBLICA, las reválidas aún no han sido otorgadas debido a los tiempos administrativos de la Universidad de la República. Mientras tanto, el Hospital sigue sin efectuar las operaciones oftalmológicas que eran prioridad en una primera instancia, si bien el Hospital también ha insistido en la necesidad de apostar a la creación de una red de atención primaria.
"El hospital está trabajando de un 15 a un 20%; es lo que debemos decir como primer concepto. Estamos esperando a que se sumen los oftalmólogos uruguayos. Como es de conocimiento, hay una resolución de la Sociedad Uruguaya de Oftalmología que indica que mientras los oftalmólogos cubanos no hagan su reválida como médicos especialistas, no se tomaría posición de los cargos", detalló.
"Esto lleva más de un mes -añadió Bermúdez- y ha significado que más de 3.500 personas estén en lista de espera. Aproximadamente la mitad, unas 1.820, necesitan cirugías de cataratas. Y cuando hablo de cirugía de cataratas hablo de gente que tiene la posibilidad de recuperar la visión y entrar en la producción: ejercer una vida activa, trabajar, valerse y enfrentar la vida por sus propios medios".
El profesional manifestó su "preocupación" y "angustia" ante esta situación, "porque es la gente de más bajos recursos la que se ve afectada". Asimismo, señaló que confía en que esa postura "se pueda rever rápidamente".
Bermúdez recordó que el movimiento de usuarios y la población están en conocimiento de lo que ocurre en el Hospital de Ojos.
"Acá resta buscar un cambio de parte de la Sociedad Uruguaya de Oftalmología, en la cual nosotros tenemos plena confianza -remarcó-. Sabemos que ha planteado su beneplácito por este proyecto, pero mantiene un matiz con respecto a los técnicos extranjeros que han venido a asesorar, a equipar y a colaborar con este proyecto. Es sólo esto lo que ha generado este tipo de diferencias. Confiamos en que esto se resuelva rápidamente. Venimos repitiendo lo mismo desde diciembre, y ojalá que en febrero podamos decir que tenemos resuelta la cantidad de cirugías que nosotros aspiramos resolver".
Bermúdez añadió que por estos días se mantendrán reuniones y actividades con los oftalmólogos uruguayos "para mostrarles lo que son las diferentes instalaciones, porque creo que muchos de ellos no tienen conocimiento de la infraestructura del Hospital".
El director del centro señaló que "este gobierno ha apostado, con el cambio de modelo, a tratar de solucionar uno de los aspectos donde hay un gran déficit, como lo es en la salud ocular".
"Pudimos hacer un esfuerzo trabajando durante muchos años en condiciones que a veces no eran las mejores, solucionando parcialmente los problemas de la gente, sin realmente dar toda la cobertura que hubiéramos querido -admitió Bermúdez-. Hoy por hoy tenemos las mejores condiciones de trabajo, con un salario que se podrá discutir, pero que es aceptable en función de la media dentro de Salud Pública. Me pregunto ¿cuáles son los elementos para decir que no?"
Bermúdez recordó que este centro atenderá solamente a pacientes de Salud Pública. "El desafío que tenemos es que Salud Pública dé asistencia de primer nivel a sus usuarios. Por tanto, esta estructura, que hoy no existe en este ámbito pero sí puede existir a nivel de clínicas privadas, va a ser para los usuarios de Salud Pública", reafirmó.
Se operará principalmetne a los pacientes que padezcan cataratas, las que, según el profesional, son la primera causa de ceguera irreversible en nuestro país. "Si se hubiera trabajado durante todo el mes diciembre, se habrían realizado 1.185 operaciones, y hoy quedarían sólo 700 pacientes para operar", ejemplificó. A la suma de los 3.851 pacientes en lista, se debe agregar los otros 2.027 que fueron operados en Cuba a través de la "Operación Milagro". La capacidad de producción que se plantea es de unas 40 cirugías diarias.
De acuerdo con los datos estadísticos, se maneja que por cada millón de habitantes existen solamente 3.000 enfermos de cataratas. "En un país como el nuestro, empobrecido, donde había 80.000 familias en la indigencia -de la que hoy están saliendo-, es evidente que la pobreza también incide en la aparición de este tipo de patología", explicó el especialista.
De acuerdo a lo señalado por Bermúdez, las cataratas son una patología de gente de edad avanzada y, en general, no se verifica entre los jóvenes.
Consultado sobre si, ante la posibilidad extrema de que no se logre un acuerdo con los oftalmólogos uruguayos, el Hospital de Ojos corre riesgo de no operar definitivamente (incluso debido a un posible retiro del gobierno cubano), Bermúdez fue contundente. "Es correcto lo que me plantea, es una opción. ¿Hasta cuándo los cubanos que están aquí desde hace tiempo, trabajando, pueden esperar? Es el único país del mundo donde se ha planteado este tipo de objeciones. Ellos han tenido experiencias con la 'Operación Milagro'. Tienen cincuenta hospitales armados, aunque no de estas características. Este, según creo, es el único que tiene este equipamiento, y está por encima de los que hay en Venezuela, Bolivia y otros países".
Bermúdez resaltó la labor de los profesionales cubanos. "Ellos han venido con una actitud solidaria -subrayó-. Quieren trabajar, pero todo tiene un límite de tolerancia. Nosotros confiamos plenamente en que esto se va a solucionar y que el hospital va a marchar, sí o sí. Y esto no es porque yo lo diga, o porque nuestro gobierno lo diga, sino porque creo que están dadas las condiciones para que, gracias a la buena relación que tenemos con ellos, lleguemos a un punto de acuerdo, porque desacuerdos extremos no hay. Hay acciones que van hacia un mismo objetivo.
Para terminar, insistió que no se ha planteado la posibilidad de cierre y, más aún, afirmó que "ni remotamente" se le ha pasado por la cabeza. "Si se llega a dar una situación en la cual podamos tener dificultades que sean irreconciliables, tendremos otra estrategia para poder llevar esa instancia y poner en marcha esto", dijo.
Por último, señaló que cuando se inicie la actividad trabajarán 22 oftalmólogos uruguayos y seis cubanos. Si bien se hizo un llamado para 60 oftalmólogos solamente se presentaron 22. En total trabajarán unas 100 personas en el Hospital de Ojos.
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