Ricardo Almada | PUNTA DEL ESTE larepublica.verano@gmail.com
La dominicana Miriam Alexandra Díaz, de 22 años, dice haber logrado un objetivo soñado, pero las pasarelas no son su único horizonte. Espera ser abogada este mismo año y proseguir una maestría, al tiempo de alternar apariciones en publicidad, con las clases de danza que dicta a niños muy pequeños de su país.
Para Heber Barrios, creador del certamen de belleza en 1987, la elección de Miriam Alexandra se ajusta a los principales cometidos de Miss Atlántico. No todo pasa por la imagen estética en la pasarela; cuenta y mucho la formación de las participantes, su manera de desenvolverse en las entrevistas previas, lejos de sus seres queridos y de los "flashes"; porque en el fondo, cada una está representando a su país y la idea es que lo haga de la mejor forma posible.
No todo es frivolidad como puede parecer, detrás de una Miss Atlántico hay muchas cosas escondidas; sueños y desvelos. Ayer a mediodía, dialogamos con Miriam Alexandra en el Radisson Victoria Plaza Hotel. A su casi exótica belleza física mezcla un tono de voz firme, maduro, no muy propio de una chica de 22 años que deseaba encontrarse nuevamente con sus padres y sus hermanos, con quienes sólo se ha comunicado en las últimas semanas vía telefónica y por Internet.
Miriam Alexandra es bella, dulce, madura, inteligente; es una joven cargada de ilusiones que vive a un ritmo vertiginoso entre los estudios y varios trabajos.
LA REPUBLICA.--¿Cómo te hace sentir esta consagración? ¿La esperabas?
Miriam Alexandra.-- La soñaba, me encantaba la idea.
LR.-- ¿Conocías Uruguay?
MA.-- No, nunca, nunca había venido.
LR.-- Pero tu ya venías con algunas experiencias en otros certámenes de belleza.
MA.--Sí, yo empecé el modelaje a los 14 años, y desde pequeñita estuve bailando ballet y en espectáculos. Desde que empecé el modelaje a los 15 años, me mandaron a Miss Fitnes Internacional para representar a mi país; no quedé nada, pero hice una buena actuación. Entonces a los 18 participé en Miss República Dominicana Latina, éramos como 20 chicas y yo quedé en quinto lugar, y me correspondía ir a un concurso internacional, pero tuve problemas con la visa. Entonces como que me quedé con eso y volví ahora a los 22, recién cumplidos en setiembre. Fui de nuevo a ese mismo concurso que le cambiaron el nombre, y quedé en tercer lugar, y ya me correspondía ir a un concurso internacional; fui al Miss Maha Mundial en diciembre que pasó y quedé entre las 10 finalistas y ahora vine a este.
LR.-- Pero además de las pasarelas, nunca dejaste de estudiar.
MA.--Sí, gracias a Dios; tú dices eso y yo opino que debiera hacerlo más rápido (risas). Pero no he dejado de estudiar, voy a terminar mi carrera de Derecho este año y a hacer una maestría y voy a seguir también en pasarela y en el trabajo. Aparte de eso trabajo dando clases de ballet a niños pequeños y trabajo en eventos, y también en anuncios (publicidad), lo que aparezca de modelaje. Además estudié locución.
LR.-- ¿Qué te pareció Uruguay?
MA.-- Me encantó. Yo vine el jueves 17 (de enero) y ya el viernes llegaron las otras chicas.
LR.-- ¿Viniste sola o con algún familiar?
MA.-- Vine sola. Tengo a mi mamá, mi papá, una hermana y un hermano, pero yo vine sola al concurso, sin representante.
LR.-- Así que con tu familia sólo has estado en contacto por teléfono o por Internet supongo.
MA.-- Sí, por ambas cosas solamente.
LR. --¿Estás con ganas de volver?
MA.--Sí, yo ahora estoy con ganas de volver, pero quisiera venir a los eventos que se hagan aquí en Uruguay como la Reina.
LR.-- Felicitaciones por tu consagración y ojalá puedas volver a Uruguay.
MA.-- Amén, gracias.
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