El día del desfile inaugural nos sorprendieron con un coqueto carro alegórico, que lleva recorrida una cantidad incalculable de kilómetros por los rincones de Montevideo y las rutas nacionales.
La decoración de los tablados de barrio fue una costumbre que identificó a nuestro Carnaval durante muchísimo tiempo, pero que en los últimos tiempos había caído en desuso. Los responsables del Museo decidieron rescatarla y junto a comisiones de vecinos de cinco barrios la convirtieron en realidad. Flor de Maroñas, Lavalleja, Molinos del Galgo, Monte de la Francesa y la Casona de AFE se distinguen no sólo por sus programaciones, sino por su entorno, con un coqueto tablado cada una, del cual se enorgullece el vecindario.
Comentarios (beta!)