Los modernos antiepilépticos reducen el número de crisis y los efectos secundarios. Los avances en bioquímica y genética molecular han permitido triplicar el número de fármacos antiepilépticos en los últimos diez años. El reto en la actualidad es conocer el uso de estos medicamentos para utilizar el más adecuado en cada caso de epilepsia 11/02/2008. En la actualidad la oxcarbazepina, el levetiracetam y la zonisamida se presentan como alternativa a los tradicionales. Próximamente habrá otros en el mercado como la rufinamida, indicada para el tratamiento del Lennox-Gastaut. "Hasta la última década el arsenal terapéutico era muy escaso y, aunque algunos sí eran eficaces, no proporcionaban una buena calidad de vida al paciente al ocasionar efectos secundarios como ataxia.
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