Gabriel Zirolli |
Al comenzar la etapa pocos podíamos imaginar que el Teatro se llenara, más allá de estar agotadas las entradas desde hacia más de una semana. Al comenzar Nazarenos, no cabía un alma.
Fue una comparsa sacada a pulmón, con el esfuerzo de un montón de gente que ama esta fiesta, que se ha comprometido con su entorno y con su barrio, organizando una cantidad de festivales a beneficio de los comedores zonales. Sin embargo, todo esto no pesa en un frío concurso. Todo se resume en lo que se brinda sobre el escenario y allí, en la comparativa, surgen razones de peso que nos hacen creer que su suerte quedó echada. El reconocimiento al talento de Gonzalo Rodríguez y a Lolo Caraballo.
En la primera rueda nos habían dejado una buena impresión y la misma se ratificó en esta segunda pasada. La murga venía funcionando bien en la calle y se notó un mayor ensamble, especialmente en su coro que sonó muy bien, dirigido por el experimentado Jorge "Cocina" Márquez. Sus dos momentos más logrados son la "Carta de Rivera" y la magnífica interpretación de Maxi Orta, sacándole el máximo rendimiento a su personaje. Edgardo "Pingüino" González verá cumplido su sueño: conducir su flamante título rumbo a las definiciones.
A priori, los dirigidos por Oscar Díaz eran uno de los candidatos a ganar el certamen por el potencial de su plantel, pero en los hechos esa condición no se tradujo en realidad, pese a la excelencia de su canto, con ese titán que es Luis "Canario" Pereyra, que nos emociona cada vez que lo escuchamos. Lo mejor fue cuando Fernando Serra asumió la batuta y con su clase y sus mechas logra arrancar las palmas de la gente. Rubros muy bien cuidados, que van a sumar puntos muy importantes para ocupar posiciones de privilegio, aunque su propuesta no tenga "pegada".
Para esta segunda rueda se trajeron varias sorpresas bajo la manga y acertaron con cada una de ellas. La canción de los parecidos, que prendió en TVR, el programa televisivo emitido por La Tele, tuvo su versión uruguaya y carnavalera que fue desopilante.
Una vez más Aldo Martínez fue brillante tanto en su rol de Homero Simpson como en Delmira Agustini, con los aportes clave de "Colorado" Aulet (renovando su flota de chistes) y Carlos Viana, con su rica experiencia a cuestas. Con el canto emotivo de Miguel y Fabián Villalba, junto al ya citado Aldo Martínez. También una muy vistosa coreografía, responsabilidad de José Daniel Moreira y Andrés Pastorín, ejecutada perfectamente por sus jóvenes componentes. Nazarenos sigue siendo candidato.
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