Victoria Alfaro
En la Ley 17.296, artículo 575, de 2002 (derogada en 2007 por el IRPF), se disponía que parte de las transferencias de deportistas al exterior se transfiriera al Ministerio de Deportes y al Fondo Nacional de Lucha contra el sida, en partes iguales.
Seis millones de dólares es el monto que se calcula que tendría que haber llegado al Fondo, pero los beneficiarios, integrantes de la Red Nacional de Portadores de VIH/Sida, nunca vieron una moneda de ese dinero, ni saben adónde fue.
La ley se aprobó durante el gobierno de Jorge Batlle. Al frente del Ministerio de Salud Pública (MSP) estaba por entonces Alfonso Varela, quien renunció al año siguiente en favor de Conrado Bonilla.
Todo comenzó en el año 1997, cuando la Red de Portadores, junto a las directivas de Nacional, Peñarol y la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) llegaron a un acuerdo mediante el cual 5 pesos de cada entrada de uno de los partidos clásicos se destinarían a recuperar la fachada del Servicio de Enfermedades Infecto Contagiosas (SEIC).
En 1998 se jugó el clásico y se recaudaron 28 mil dólares para dicho fin, que fueron entregados a la directora del Programa Nacional del Sida del momento, doctora Margarita Serra. Con ese dinero se refacciona el SEIC.
Uno de los jugadores que estuvo en ese encuentro fue Nelson Gutiérrez, actual director de Tenfield, quien junto a otros entregaron el cheque a Serra. Ese es el único documento que tiene actualmente la empresa sobre las donaciones que se han efectuado a las organizaciones de lucha contra el VIH/Sida. Los empresarios y los jugadores no tienen idea adónde fue a parar el dinero aportado.
En el año 2002 se aprueba una ley derivada de un proyecto presentado por la red, la que ahora es fuente de debate debido al desconocimiento que se tiene de sus resultados y del destino de los fondos que se recaudaron con ella.
"Queremos saber adónde está ese dinero y qué hicieron con él los sucesivos ministros de Salud del gobierno de Jorge Batlle", indicó a LA REPUBLICA el secretario general de la Red, Federico Deveras. "En los 5 años en que estuvo vigente, la AUF, bajo la presidencia de Eugenio Figueredo, retuvo el valor de 12 millones de dólares, 10 millones aportados por el contratista Francisco (Paco) Casal y 2 millones por otros empresarios, según nos informaron en la empresa", agregó.
Seis millones de dólares tendrían que haber terminado en los programas de lucha contra el sida, pero no se sabe con certeza adónde fueron a parar durante las administraciones de Varela y Bonilla al frente del MSP.
El ex diputado del Partido Nacional José Quintín Olano, quien fue además presidente de la Comisión de Salud, solicitó junto al actual diputado Federico Casaretto varios pedidos de informe sobre "cuánto y cómo se recaudaba ese impuesto que tenía una finalidad específica y directa", indicó a LA REPUBLICA el ex legislador.
Al haberse derogado esa ley debido al IRPF, ese dinero se terminó y no se sustituyó por otros fondos, tema que es de gran preocupación para los pacientes de VIH, que se reúnen este fin de semana para analizar este y otros temas, como la proyectada fábrica de preservativos a la que le faltan 200 mil dólares para concretarse.
Por otra parte, LA REPUBLICA intentó comunicarse con las autoridades del MSP, quienes no se manifestaron sobre el tema hasta el cierre de esta edición.
El ambiente de la asamblea de la Red está un poco cargado por la lentitud que tienen los trámites para conseguir resultados. Incluso algunos de los pacientes están dispuestos a realizar una huelga de hambre hasta las últimas consecuencias, porque la paciencia se les "está agotando".
La propuesta de la dirigencia de la Red es aunar esfuerzos junto al Ministerio de Turismo y Deportes para conseguir una ley que otorgue fondos directos para la lucha contra el sida. La cartera también se quedó sin esos fondos que provenían del impuesto a la transferencia al exterior de los deportistas.
Los pacientes insisten en que no es posible que se haya invertido en medicamentos antirretrovirales, porque el dinero para esos fármacos proviene desde el año 1996 de partidas anuales del Ministerio de Economía. Tampoco se ha invertido en preservativos, porque estos se compran con el Fondo de las Naciones Unidas.
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