El aumento de la matrícula se puede deber a varias razones. LA REPUBLICA consultó por un lado a la doctora en Sociología y experta en educación, Adriana Marrero, y por el otro a Monseñor Luis del Castillo.
La doctora Marrero planteó una serie de hipótesis para argumentar el crecimiento de la educación privada y la baja en la matrícula pública. "Si subió la matrícula de la educación católica podríamos suponer que también aumentó la de la educación privada", expresó Marrero. Explicó que una de las razones podría ser "el aumento de la disponibilidad monetaria de los padres" junto con "los méritos de la educación pública".
"Es bien sabido que la educación está en crisis por los problemas educativos, la inasistencia de los docentes y cierta despreocupación por el aprendizaje de los jóvenes, y en particular de los más pobres", indicó.
Marrero dijo que desde el año 2003 se vienen perdiendo alumnos en la educación secundaria, tendencia que es mucho más acentuada en los liceos públicos. Sin embargo, en los liceos privados tienden a crecer levemente, debido a la alta tasa de fracaso, la repetición y deserción. Monseñor del Castillo coincidió en que "se vive una situación complicada en la educación pública, por falta de docentes y locales escolares".
"Fíjese que estamos a dos semanas de haber empezado las clases y hay muchos estudiantes que todavía no pudieron hacerlo porque no tienen los materiales que corresponden", graficó.
Sobre el aumento de la matrícula debido a motivos de práctica religiosa, del Castillo dijo que "debemos tener en cuenta los datos comparándolos con la cantidad de practicantes católicos en nuestro país".
Según reseñó la autoridad eclesiástica, hay sólo un 5% de practicantes católicos en todo el país, y un 70% de bautizados. "A su vez la cantidad de personas casadas por Iglesia varía entre un 15% y un 20% según la zona", dijo el entrevistado, según estimaciones que ha hecho la propia institución.
Explicó que también se dio un crecimiento de la matrícula en la educación católica en las zonas más carenciadas, donde existen centros gratuitos.
"Tal vez los padres que tienen la disponibilidad económica prefieren llevar a sus hijos a un colegio privado católico, porque pueden hacerlo", concluyó.
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