Fiorella Buzeta hace cuatro años recibió un impacto de bala en la espalda por parte de un compañero que había llevado un arma a clases. El hecho sucedió en el liceo 13 de Maroñas. Hoy, con 16 años de edad, cursa cuarto año en el Liceo Francés adonde fue becada, y proyecta estudiar publicidad. Actualmente Fiorella puede caminar ayudada de aparatos, y concurre a fisioterapia desde hace dos años. Por la magnitud de su caso y el estado público que tomó, Fiorella fue consultada por el tema de la violencia en los liceos. "Creo que cada vez está peor y avanza a un ritmo muy rápido y veo que es muy difícil pararla". Reflexionó que "lo principal es la educación que se le brinda a los niños y jóvenes en sus propios hogares". Semanas atrás unas amigas le hicieron llegar una publicación periodística que hablaba de la violencia en los liceos. "Eso a mí me toca muy de cerca, ya que es algo que viví". Ella siente que "no hay control sobre los adolescentes y tampoco existe el respeto hacía los demás, como a los profesores". Lo que le preocupa es la "falta de respeto". "Me cuentan que en los ómnibus ya no hay respeto ni siquiera para cederle el asiento a una embarazada, o a una persona mayor o discapacitada". Destacó que a su parecer el problema también tiene que ver con la sociedad en su conjunto, y abogó porque "se tomen otras medidas, para poder cambiar todos".
Comentarios (beta!)