Por Manuel Flores Silva |*|
En los artículos anteriores a este cuarto y último que cierra la serie respecto a la política fiscal que será debatida en el Parlamento la próxima semana, creemos haber probado algunas aseveraciones.
La primera es que durante estos tres años de la administración Astori (AA) se ha consolidado la redistribución regresiva de la riqueza (RRR) que supuso la crisis, la que nos sitúa en los niveles de la época de la dictadura, pese a la brutal expansión económica que vive el país a consecuencia de los precios internacionales. Se lo podría formular como AA=RRR. La participación del trabajo en el PBI pasó de 30% a 20% por año, es decir se le restaron a los trabajadores unos 2.500 millones de dólares por año (3.000 dólares menos por hogar tipo por año), en lo que el economista Javier Etchevers ha descrito como que "hubo un traspaso de ingresos de los asalariados al capital en un plazo tan breve como posiblemente nunca antes ocurrió".
La segunda aseveración que creemos haber demostrado es que la administración Astori ha determinado una mayor vulnerabilidad del país frente a una crisis eventual (llamémosle a la mayor vulnerabilidad crisis, MVC). Se lo podría formular así AA=MVC. Esto es de tal modo así que la mayoría de los agentes económicos sienten que están sentados arriba de una bomba, dado el vertiginoso e irracional modo en que se ha endeudado al país en un par de años, el manejo del atraso cambiario y las inadecuadas medidas anti inflacionarias.
* En primer término debe subrayarse que el crecimiento es básicamente un asunto de precios internacionales y no de políticas locales vinculados a un país productivo. Los datos divulgados esta semana lo confirman. La exportación de carne del primer cuatrimestre del año, el rubro más importante de exportación, por ejemplo, se hizo a un precio 44% superior al del mismo período del año pasado. La tonelada que se estaba pagando en enero 2008 a 2.500 dólares, se está pagando a 3.600 dólares en la última semana de abril. En el primer cuatrimestre se exportaron 2.000 millones de dólares, también un 44% más que lo que se había exportado en el mismo período del año anterior.
Se importan más de 1.400 millones de dólares más de lo que se vende por año, pese a este precio. Cerca de 120 millones de dólares por mes de déficit comercial. El último cuatrimestre, las importaciones crecieron un 62% respecto al mismo período del año anterior. El atraso cambiario que según los diferentes economistas se estima entre 6% y 20% está promoviendo unas importaciones con un gran componente de destino consumo final, de modo que el productivismo que se alienta es básicamente el de los trabajadores de otros países.
* El país productivo necesita crédito, obviamente. Las recientes medidas que se han tomado aumentar la tasa de interés y luego obligar a los bancos a depositar una suma igual a la prestada en el Banco Central sin que se le paguen intereses elimina tanto la voluntad de demandar crédito como de otorgarlo.
* Encarecer el gasoil hasta hacerlo más oneroso que la nafta elimina una medida de estímulo productivo en la que se había apoyado, con exageración, la idea de país productivo. Obviamente, lo hace más difícil, sin embargo.
La tabla que acompaña esta nota demuestra varias cosas.
* Primero tenemos el IVA más alto del continente. Primera columna. Luego, que la presión fiscal también es muy alta, pues después del 2005 creció y, además debe tenerse en cuenta que los dos países que superan a Uruguay son países federales donde se computan los ingresos de todos los gobiernos (nacionales y estaduales). Segunda columna. Tener la presión fiscal más relevante del continente nos aleja mucho del país productivo. México (11%), Chile (18%), Costa Rica (13,6%) o Panamá (14,2%) son países que crecen y atraen inversiones en base a una productividad castigada con entre 7 y 15% del PBI menos de impuestos que Uruguay.
* Panamá (547 US$) y Costa Rica (422 US$) (los países de una población similar a la nuestra) prácticamente duplican la inversión extranjera por habitante de Uruguay (265 US$). Tercera columna. Ya no el caso de Chile (871US$) que la casi cuadriplica.
* Nuestro riesgo país medido por J.P. Morgan (el sobreprecio de la tasa de interés de nuestros bonos en relación con los títulos de EEUU, cifra que estima la posibilidad de nuestra economía de entrar en default) es superior al de Chile, Brasil, México, Perú y Panamá. Cuarta columna. Los tres primeros países tienen "grado de inversión" (lo que Lula llamó la semana pasada "ser un país serio") según otra relevante calificadora de riesgo, Standard & Poor's, mientras que Perú se acerca (ya se lo dio la calificadora Fitch).
Nuestro riesgo país no obtendrá "grado de inversión" (Brasil lo obtuvo la semana pasada y pasó de 2 % más de interés respecto a los bonos norteamericanos a 1.4% y ello se reflejará, además, en el aumento de la inversión) mientras hagamos jugadas como la del año pasado de aumentar la deuda externa neta en 3.000 millones de dólares, es decir acrecentarla en un 20%.
* Al margen de que está saliendo horrible la jugada de las Letras en Unidades Indexadas (se paga de interés inflación más 4% o 5%) puesto que al ser más alta la inflación y querer atajarla depreciando el dólar, lo que ocurre en realidad es que el Estado tomó dólares a más de 23 pesos, tiene que pagar un 13 o un 14% encima, unos 26 pesos por cada dólar que tomó (aunque lo haya tomado en pesos) pues puso ese dinero a trabajar en dólares a menos de 2%, es decir hoy tiene 20,4 pesos para pagar esos 26 pesos. 30% de interés termina pagando
* Finalmente, quinta columna, la relación Deuda externa-PBI era de las peores del continente en 2006 y el año pasado se acrecentó la deuda mucho.
* A este cuadro debe agregarse que dividida la presión fiscal entre impuestos directos e impuestos indirectos Uruguay es el tercer país de América Latina (de las 18 democracias usualmente consideradas) en mayor participación de impuestos indirectos en sus ingresos. Sólo superado por Bolivia y Paraguay. Todos los demás tienen mayor participación de impuestos directos que Uruguay (según venimos sosteniendo y contra lo que podría pensarse, el nuevo sistema fiscal aumenta la proporción de impuestos indirectos). (Sobre datos de Cepal, Roberto M. Silva Legarda, "Un IVA regresivo para América Latina: Cambiando el esquema tributario, de regresivo e injusto a progresivo y socialmente responsable", enero 2008)
Cuando el mercado mundial y regional se endurezca nos acordaremos de no haber hecho antes el país más productivo. Con este gobierno, con los mejores precios reales desde 1845, y con los anteriores.
|*| Ex senador, Director de Jaque y Posdata
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